Lohengrin - antroposofía, nagualismo, catarismo. 

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ÍNDICE

         Li bros
- Los cátaros del siglo XXI sobre la historia del catarismo
- La espiritualidad de América a través del tiempo
- El nagualismo a la luz de la antroposofía: don Juan y Rudolf Steiner
- En la órbita del espíritu
- Los espíritus del mal (la visión antroposófica)
         Artículos relacionados
- La espiritualidad de los indios americanos I
- La espiritualidad de los indios americanos II
- La espiritualidad de los indios americanos III
         Entrevistas relacionadas
- El nagualismo a la luz de la antroposofía
- En la órbita del espíritu
         Otros artículos
- Cetáceos e iniciados
- El coronavirus, la peste y Rudolf Steiner.
- Filomena y el coronavirus: ¿dos reacciones de la Tierra-Gaia?
- Colonialismo y embriogénesis planetaria
          Poema
- Blanco y rosa

Artículos relacionados con mis libros
CARTA DE LA COMUNIDAD DE CRISTIANOS EN ESPAÑA NÚMERO VIII, págs. 6-8 (2019)

Desvelando el pasado para una mayor comprensión del presente: la espiritualidad de los indios americanos.

Primera parte

por Álvaro (Lohengrin) García

Este artículo está basado en el libro del mismo autor: La espiritualidad de los habitantes de América a través del tiempo (2018), Mandala ediciones. Madrid.

            Introducción

La arquelogía, los códices prehispánicos, la mitología, el nagualismo, Rudolf Steiner y Juan de san Grial aportan visiones a veces complementarias sobre los antiguos habitantes de América.
Muchas tribus indias norteamericanas veneraban al gran espíritu danzando alrededor del fuego o de un poste o tótem. El gran espíritu es el mismo que el dios viejo del fuego de Mesoamérica, alrededor de cuyo brasero danzaban sobre la pirámide circular de Cuiculco (México). Y este dios viejo del fuego es el mismo que el Señor de la dualidad en Mesoamérica: dios padre como hipóstasis (manifestación) masculina de la divinidad padre-madre (Ometeotl). Dios madre era Tonantzin en Mesoamérica, Mama Qucha en los Andes. El dios mesoamericano Quetzalcóatl y el andino Viracocha manifestaron probablemente a dios hijo. En Mesoamérica, el autosacrificio de los dioses produce los astros: el sol, la luna, Venus y las estrellas. Desde hace más de mil años, Quetzalcóatl, sus seguidores y los naguales han sacrificado su cuerpo físico en el fuego interno, convirtiéndolo en cenizas y liberándose de él como final de un camino de recuperación de su divinidad ¿Cómo sobrevivieron a esa muerte iniciática, resucitando en un cuerpo luminoso? Quetzalcóatl se convirtió en Venus (la estrella de la mañana) y dijo al volver: ‘Mi madre divina, la del manto de estrellas, me infundió un nuevo aliento, un aliento inmortal’. Tanto el manto de la Virgen de Guadalupe (que se apareció en el cerro donde antes había un templo a la diosa azteca Tonantzin), como el cuerpo de la diosa egipcia del cielo Nut, llevan estrellas. Otra diosa egipcia (Isis) resucitó análogamente a Osiris en el más allá.
            Espiritualidad americana

Ya en 1851, el arqueólogo Le Plongeon vio la relación entre los montículos prehistóricos de EUA y las pirámides escalonadas de México y Centroamérica. Más aún: se vio que estas construcciones sagradas son parecidas a las pirámides escalonadas de Babilonia (zigurats) y a los templos hindúes y budistas.

Divinización humana y encarnación divina

Según Steiner (GA 143), ‘Los movimientos de los planetas simbolizan hechos de seres espirituales’. En las civilizaciones americanas había al menos dos calendarios: solar y de Venus, que era sagrado. El devenir espiritual del hombre fue simbolizado en la América precolombina mediante los astros —el Sol, naturalmente, pero también Venus en sus dos fases (1), que los mitos del Perú representan bajo formas de gemelos, ya que la ‚estrella‛ matutina desempeña, como en México, el papel de arquetipo cultural. Las culturas mesoamericanas (de México y Guatemala) repiten hasta el infinito la fórmula mística que expresa la unión del hombre con el Todo. Según la arqueóloga Séjourné, sus especulaciones astronómicas tienen el fin de calcular los sucesivos momentos de unión del alma individual y del alma cósmica —conjunción entre Venus y el Sol—, momentos que deben llevar gradualmente a la unión definitiva.
Aunque Rudolf Steiner mencionó los cultos degenerados de México prehispánico (Impulsos internos de la evolución, GA 171, 1916), originalmente el dios creador de la humanidad actual fue llamado en Mesoamérica Quetzalcóatl o Kukulcán o Gucumatz [Serpiente emplumada], y en Perú y Bolivia Viracocha (o Wira-Kocha) (2). Los antiguos mexicanos transmitían la tradición de que dos dioses se sacrificaron entrando en el fuego y se transformaron en astros: Quetzalcóatl encarnado y su gemelo Nanahuatzin-Xolotl, quien se transformó en nuestro Sol. En la Puerta del sol de Tiahuanaco (Bolivia) se representa a Viracocha como hombre-sol. Un mosaico de las catacumbas romanas muestra a Cristo como Apolo (dios del sol griego) (véase mi libro Los cátaros del siglo XXI sobre la historia del catarismo). Y Steiner reveló que ‘El hombre es el ser en quien vivirá la plenitud de la desbordante fuerza del Sol; esa fuerza que una vez descendió y vivió en un cuerpo físico *Cristo+’ (El evangelio según San Mateo, GA 123, 1910)
Por su parte, Quetzalcóatl acabó su vida terrenal sacrificándose en el fuego y transformándose su corazón en Venus —la estrella del amanecer. Quetzalcóatl significa Serpiente emplumada, la cual equivale al dragón chino, quien según Steiner es Lucifer, formador del primer cerebro humano en el antiguo continente de Lemuria. Steiner reveló que los animales que ponen huevos (principalmente aves y reptiles) son formados por una corriente espiritual llamada ‘Águila’, procedente de los espíritus de la periferia macrocósmica (luciféricos, véase GA 129, 1911). Esta corriente, en su forma purificada (la paloma blanca, símbolo del espíritu santo), encarnó en Jesús de Nazareth durante su bautismo. El dragón chino es montado por la bodhisattva Guan Yin (3), quien le da agua curativa. Steiner también reveló que Lucifer y sus huestes anhelan su verdadero hogar, el vecino planeta Venus, expulsado al morir la antigua Luna (anterior encarnación de nuestra Tierra). Pero en vez de convertirse en Venus, Venus ‘fue separado del Ser Luciférico, igual que el cuerpo físico es separado del hombre cuando pasa la puerta de la muerte, y como el cadáver de la Tierra será separado’. (GA 129)
En los tejidos que envolvían las momias de Nazca (Perú), criaturas irisadas y movientes se imponen como la representación de cuerpos celestes en los que se suponía se transformaban los difuntos en el más allá.
Según Séjourné, los cuerpos celestes encarnados, el camino de la luz encarnada, es más que una simple adoración de los astros: es también la voluntad de salvar la existencia humana del aniquilamiento.
Los olmecas (de México) tenían dinastías teocráticas de hombres divinizados.

Dualismo

Existe dualismo en la mitología maya, casi tan completo como el de la antigua Persia: el conflicto entre la luz y la oscuridad. En oposición unos a otros, contemplamos por un lado las deidades del sol, los dioses de lo cálido y la luz, de la civilización y la alegría de la vida, y por otro las deidades de la oscuridad, de la muerte, de la noche, de la tenebrosidad y el miedo. De estas concepciones primarias de luz y oscuridad se desarrollan todas las formas mitológicas de los mayas. En el periodo en que la creencia maya se encontraba bajo la esfera de los europeos, los dioses de la oscuridad aumentaron y un profundo pesimismo se extendió sobre el pensamiento y la teología maya. Su lado alegre fue subordinado a la adoración a los seres tenebrosos, las deidades de la muerte y el infierno; y si el culto a la luz se realizó con fidelidad tan conmovedora, fue porque las deidades benignas que eran veneradas en conexión con ella habían prometido no abandonar a la humanidad, sino volver en un periodo de futuro indefinido y reanudar su dominio de resplandor y paz.
Una figura siniestra, el príncipe de las legiones mayas de la oscuridad, es el dios murciélago Zotzilaha Chimalman, que habita en la ‚Casa de los murciélagos‛, una caverna horripilante en el camino hacia las moradas de la oscuridad y la muerte. Los mayas, dice un viejo cronista, han asignado a la muerte una figura particularmente repulsiva. Encontraremos alusiones a esta deidad en el Popol Vuh (libro de mitología maya quiché), bajo el nombre de Camazotz (dirigente de los murciélagos), en estrecha proximidad a los señores de la muerte y el infierno, intentando obstruir el viaje de los dioses-héroes a través de los sombríos reinos.
También en el México antiguo, los dioses de la luz y la vida (el dios sol Tonatiuh y Quetzalcóatl) se oponían a los dioses de la muerte y la oscuridad (Mictlantecuhtli y para muchos Tezcatlipoca, pero no para Steiner: véase GA 171). La dualidad vida-muerte la pintaron como el dios de la vida (Quetzalcóatl) espalda contra espalda al dios de la muerte (Mictlantecuhtli).
Quetzalcóatl tiene analogías con Osiris: ambos son reyes-dioses encarnados o reyes-humanos divinizados que dieron la civilización al hombre, fueron engañados por un dios malvado y se metieron (o fueron metidos) en un ataúd, lo cual en el caso de Osiris significa que el espíritu fue encerrado en el cuerpo físico (como afirma Steiner: GA 108).

* * *

Los indios mesoamericanos y centroamericanos no eran monoteístas: según López-Portilla, "Aceptar que el dios supremo entre los mayas fue Hunabkú 'Dios único' es muy arriesgado, ya que tal nombre, como el de Icelteotl, también 'Dios único', entre los nahuas, parecen haber sido introducidos por los frailes misioneros". Tampoco lo eran los andinos: los religiosos católicos añadieron al nombre Viracocha —o Wiraqucha o Huiracocha, venerado como dios supremo desde el 2250 a.C.— otras palabras a fin de recalcar su calidad de ser supremo, y de este modo se formó el nombre en quechua.
En realidad, ambas civilizaciones consideraban que los dioses superiores son un Padre y una Madre (otro dualismo). El firmamento es visto casi universalmente por la población aborigen americana como el principio masculino del cosmos. En los mitos de Norteamérica no solo aparece el Gran Espíritu, sino el Padre cielo cernido sobre la madre Tierra, igual que en la primitiva historia griega sobre la creación vemos unirse a los elementos, al firmamento impregnando el suelo y fructificándolo. Tonacatecutli, el principio masculino de la creación en el antiguo México, frecuentemente se identifica con el sol. En las tribus norteamericanas, el dios del sol también era frecuentemente considerado el supremo poder masculino. Los incas peruanos creían que todas las cosas proceden de Pachacamac, el que difunde todos los espíritus, que provee de almas a las plantas y a los animales (producidos por Pachamama: la Madre Tierra). El gran espíritu y el Tao
Las tribus norteamericanas de los algonquinos, hurones, cheyenes y sioux veneraban al Gran Espíritu (Manitú o Wakan-Tanka), que conectaba toda la naturaleza y la vida. Lo simbolizaban con el centro del círculo (por ejemplo, las danzas alrededor del fuego o del poste o del tótem). Probablemente es el mismo que el dios del fuego venerado en el antiguo México (Huehueteotl, quizás también Xiuhtecuhtli, dios del fuego solar), pues este dios tenía un altar encima de la pirámide de Cuicuilco, rodeado por un trozo de tierra apisonada, en un templo, marcando el lugar destinado a la danza: harían un corro alrededor del fuego sagrado. Este dios es anciano: es el dios Abuelo, como también se llama al gran espíritu.
Rudolf Steiner indicó como herederos directos de la Atlántida a los amerindios y los chinos: ‘La población india tenían sobre todo algo impresionante: veneraban al Gran Espíritu’ (GA 202). Eran ‘Hombres que en las épocas m{s tempranas, cuando las razas fueron divididas, fueron al oeste. Los indios entonces llevaron con ellos al oeste todo lo grande de la cultura atlante.’ (GA 121) Por ejemplo, lo que mencionó antes: ‘Los atlantes veneraban al Gran Espíritu y le llamaban Tao. La iniciación llevaba a la percepción del Tao’. ‘La Atlántida fue inundada y emergieron nuevos continentes, pero el centro de sus fuerzas (los descendientes de los maestros atlantes, los descendientes del Gran Espíritu) se trasladó a Asia, *…+ la antigua cultura atlante. En China se preserva el Tao’. (GA 171) Efectivamente, en México se veneraba a Teotl, probablemente el dios sol (y Steiner dijo que el Gran Espíritu eran los elohim solares: GA 121). Este autor reveló que los misterios del Tao acabaron degenerando en América en el culto a Taotl, un dios/espíritu ahrimánico, añadiendo que el mismo año en que Cristo fue crucificado, en México Huitzilopochtli (dios solar azteca nacido de una virgen) crucificó a un mago negro de Taotl (degeneración de Teotl).

NOTAS:

(1) La visibilidad de Venus se debe al reflejo del sol sobre su superficie, unas veces por la derecha del sol al amanecer (Lucero del Alba) y otras por su izquierda al anochecer (Lucero Vespertino). 
(2) Pues a Viracocha se le puede observar a menudo con plumas que representan su inconfundible capacidad de volar. También hay quien relaciona a Viracocha con Zeus.

(3) Tras la publicación de mi libro, vi que Kevin Dann ya fue consciente de esta relación en 2009

CARTA DE LA COMUNIDAD DE CRISTIANOS EN ESPAÑA NÚMERO IX, págs 5-8 (2019)

 La espiritualidad de los indios americanos

Segunda parte

por Álvaro (Lohengrin) García 

La diosa

Ya mencioné a Tonantzin en la primera parte de este resumen actualizado de mi libro. En murales de Teotihuacán y Tepantitla (México) hay representaciones de la gran diosa con tocado de pájaro quetzal. De su cabeza crece el árbol del mundo, correspondiente a la gran ceiba maya; está creando el mundo de las formas como si las estuviera sembrando con las dos manos, en el acto de engendrar el mundo de las formas; de transformar su realidad oculta en apariencias visibles, no siendo cada objeto que emana de ellos otra cosa que la envoltura de una partícula celeste. A veces tiene escudos decorados con telarañas: es la Mujer Araña o Abuela Araña venerada por los indios Pueblo (incluyendo a los Hopi, en el territorio de los antiguos anasazi: Colorado y Nuevo México) y los Navajo como la deidad suprema, responsable de toda la creación, que teje la vida, quien probablemente es la misma que la diosa celta Orchil, que está bajo tierra en una vasta caverna. Los celtas pudieron llevar su culto a América, pues hay pruebas de su presencia prehistórica en EUA. La arqueóloga y etnóloga Séjourné nos dice que en América la gran diosa Madre es `progenitora de los dioses y de los hombres’. Y Le Plongeon la llamó: ‘La buena madre de los dioses y de los hombres‛, como Maia era llamada por los griegos, Maya por los hindúes y Mayahuel por los mexicanos’, diosa del maguey, que es ‘la de los cuatrocientos pechos, como solían representar a la diosa efesia Artemisa'.
En Teotihuacán, la diosa entraba en el corazón del devoto mesoamericano, pues Séjourné encontró estatuillas de pecho hueco cerrado por una puerta. Las paredes interiores están recubiertas de muchas imágenes de diosas, abigarradas y portadoras de grandes penachos. El pecho abierto de un individuo con características de peregrino es frecuente en Teotihuacán. En la mayoría de los casos lleva una figura interior que representa a Xochiquetzal, diosa del amor, ella era la protectora de los pochtecas (orden de mercaderes) (figura 1 izquierda), pues un poema azteca decía: "El mercader, el de la región de las cuevas, lleva a cuestas a Xochiquetzal.
Un petroglifo de EUA muestra a Tainit, la diosa de los cartagineses: llegaron a América.
A mediados del siglo XX, el chamán siux Alce Negro escribió que la Mujer Búfalo Blanco era intermediaria entre Wakan Tanka [el Gran Espíritu] y su tribu. Joe Caballo —líder tradicional de la nación lakota (oglala siux)— dijo: ‘Tenemos una Pipa Sagrada de la Paz, que nos fue traída hace aproximadamente 2000 años por la mujer búfalo blanco’. Luego ella se fue, pero: ‘Cuando prometió regresar, hizo algunas profecías. Una de esas profecías fue que el nacimiento de un ternero de búfalo blanco sería una señal de que se acercaba el momento en que ella regresaría nuevamente para purificar al mundo, trayendo nuevamente armonía y equilibrio espiritual’. En 2005 nació un ternero de búfalo blanco en Buffalo Crossing, Kentucky.
En la primera parte del artículo vimos que Quetzalcóatl fue resucitado por su Madre. Aunque la espiritualidad de los naguales/chamanes mexicanos, descrita por Castaneda, no es crística (Prokofieff, The East in the light of the West, 1997), reconoce a Aquella que Steiner llama la divina Sofía, la Sabiduría Celestial (La leyenda del templo, GA 93, 1904) —aunque no la llama así—, pues su maestro el nagual don Juan dijo que la verdadera madre divina es Poder, y su discípula la naguala María Elena reveló desde el otro lado del umbral: ‘Ella me llevó a mi actual libertad espiritual, dure lo que dure, y Ella me descenderá de nuevo, si es necesario’ (www.absoluteoracle.com/Carlosoracle/Articles/AVisitFromTheNagualMaria.htm)
El paso de la época del dominio de la diosa a la del dios se ve en la leyenda de la migración primordial azteca, dirigida al principio mágicamente por la hermana de Huitzilopochtli, pero éste tomó el poder y substituyó la magia por la fuerza viril. Esto es el reflejo mexicano de algo que relata Steiner: la humanidad antiguamente fue dirigida por Deméter —diosa de la naturaleza que producía la clarividencia en el ser humano, por la cual éste guiaba sus actos con moral instintiva—, pasando después a ser dirigida por leyes externas, como los mandamientos de Yavé (GA 129). También mencionó que la cultura de la Atlántida fue fundada por mujeres (GA 11). Luego el matriarcado fue substituido por el patriarcado.

El más allá

Séjourné (1) deduce que los mitos americanos y sus ofrendas funerarias (‘obras destinadas a la transfiguración de la muerte’), que esas civilizaciones han conocido tal vez la respuesta a unos enigmas que nosotros empezamos solamente a entrever. Si el principio de muerte (tanatos) es en realidad el origen de la agresividad destructora que Freud sacó a la luz, se comprende que un pueblo que tuvo la intuición de esta verdad haya concebido la cultura como una respuesta a esa fatalidad natural: en México, Centroamérica, los Andes y el antiguo
Egipto, el paso al más allá era un viaje para el cual el muerto ha de ser preparado y ayudado con ofrendas para que llegase con seguridad a su destino: rituales funerarios.
Guerreros y lucha espiritual
El más allá de las almas de los guerreros aztecas muertos en batalla o sacrificados era el paraíso del sol (cuyo dios era Huitzilopochtli) y seguían al sol en su recorrido celeste. Esto recuerda al Walhalla de los guerreros vikingos muertos en batalla. Steiner afirmó que ‘Los pueblos que se sienten fuertes, valientes y listos para la guerra, son principalmente adoradores del sol o del día’ (GA 137) y ‘El guerrero muerto en el campo de batalla, que atraviesa la puerta de la muerte completamente dedicado a la tarea de su pueblo [Esas] almas humanas *<+ llevan sus cuerpos etéricos a las almas de los pueblos’ (GA 159). El jeroglífico azteca del agua quemada son dos corrientes divergentes —una de fuego y otra de agua— que se unen. Según Séjourné, simboliza la lucha que sostiene el sol contra la materia que amenaza anularlo. Es el emblema de la ‘guerra florida’, renovada en cada criatura consciente, aunque en los aztecas se exteriorizó (materializó) agresivamente, mientras que la guerra de los toltecas (civilización anterior de México) era interior. Ambos pueblos tenían dos órdenes militares (2) : los caballeros águila (animal que simbolizaba al sol de día) y los caballeros jaguar (que simbolizaba al sol de noche (3), equivalente al ‘león’ pero en la selva americana). Su iniciación a la caballería se realizaba en un templo. La caballería de los toltecas era espiritual, pacífica.
Por su parte, los indios mexicanos totonacas representaron a Xolotl (gemelo de Quetzalcóatl), transformándose temporalmente en los monstruos que vence: murciélago, serpiente-lagarto y gran pez, como mostraron Piña y Castillo.
Respecto a esto, Steiner afirmó (GA 149) que, en las mitologías de los pueblos más diversos, la imagen de San Jorge (o San Miguel) y el dragón, así como la de Apolo y la serpiente Pitón (y la de Krishna y la serpiente Kaliya), reflejan el acontecimiento celestial cuando el Cristo impregnó al Jesús angélico (antes de su encarnación) y le permitió expulsar al dragón del alma humana. Este ser angélico debía conectarse con la naturaleza dragónica, tomar por así decirlo la forma del dragón para frenarlo en nuestra alma. Tenía que actuar desde dentro del dragón, para ennoblecerlo y llevarlo desde el caos del pensar, sentir y querer, a una especie de armonía. Domar al dragón es la siguiente tarea de este Ser, que usó la sangre del dragón. Esto también recuerda a Guan Min cabalgando al dragón chino (como mencioné en la primera parte de este artículo).

Origen de los indios americanos
Origen celeste del alma y del pensamiento.

Según los mayas, ‘La concepción y la creación de la gente fue hecha en el corazón de nuestro Dios, debido a que el cielo estaba vacío’ (Título de Totonicapán). Según los nahuas (mexicanos prehispánicos), las almas de los recién nacidos bajan del cielo del dios supremo Tonacatecuhtli (la Vía Láctea). El cielo o paraíso Tamoanchán era llamado ‘Casa del nacimiento’. En el códice Borgia (mexicano prehispánico), nacer se representa como un cordón umbilical que llega hasta abajo desde el cielo. Los indios tarahumaras (del norte de México) se consideran caídos del cielo. Los indios zapotecas y mixtecas (ambos de México) decían descender de la ‘Gente de las nubes’. El padre Dur{n escribió que Topiltzin (4) es ‘padre de los hijos de las nubes’ (toltecas). Según Rudolf Steiner: ‘Nuestras almas nacieron una vez del seno de Seres divinos […], cuyas expresiones externas contemplamos en los cuerpos celestes’. (GA 108).
Ya vimos en la primera parte cómo en la mitología mexicana dos dioses se sacrificaron y se convirtieron en el sol y la luna, respectivamente. Esto quizás no sólo se refiere a la creación cósmica, sino también al ser humano como microcosmos, pues según Steiner (GA 140): ‘El hombre se formó como un extracto de las fuerzas del cosmos. La luz del sol no es sólo física, también la hay de naturaleza anímico-espiritual, separada del cosmos y convertida en el "yo". El cuerpo astral humano tiene un extracto de luz de luna. El hombre durmiente es como una planta sobre la que brilla su ego como el sol. Sobre él brilla la luna, su cuerpo astral. Nuestros ego y cuerpo astral emergen entonces como sol y luna’. Steiner dijo que el cerebro es lunar (GA 145), pues refleja el pensamiento vivo, como la luna el sol. Y ‘Nuestro cuerpo etéreo, que sería transparente, es opacado como un topacio de humo, que tiene capas obscuras, mientras el cuarzo es transparente y puro. Así nuestro cuerpo etéreo es llenado con una obscuridad espiritual: el tesoro de nuestro pensamiento’ (GA 153). La obsidiana se llamaba 'espejo humeante‛ en el antiguo México: el nombre de Tezcatlipoca, un dios lunar como Yavé (GA 171).

Origen terrestre del cuerpo

El ADN mitocondrial trazó cinco linajes maternos principales de los indios americanos: cuatro originados en Siberia y el nordeste asiático (lago Baikal y Altai-Sayan). El quinto linaje se originó en Asia Occidental —quizás a través de Europa—: el ADN del haplo-grupo X, en la mayoría de las tribus que hablan algonquino (como los ojibwa o chippewa norteamericanos); eso significa que estaba en América hacia el año 28000 antes de Cristo (5). Llegaron por mar, porque el haplotipo X no se ha encontrado en Asia oriental.
Pero ya vimos en la primera parte que uno de sus orígenes fue la Atlántida. El conquistador de México (Hernán Cortés) escribió a su rey Felipe II de España que el emperador azteca Moctezuma II (el Joven) le dijo: ‘Hace muchos días que por nuestras escrituras tenemos de nuestros antepasados noticias que ni yo ni todos los que en esta tierra habitamos somos naturales de ella, sino extranjeros y venidos a ella de partes muy extrañas; y tenemos asimismo que a estas partes trajo nuestra generación un señor [Quetzalcóatl o Ketsalkoatl] cuyos vasallos todos eran, el cual se volvió a su naturaleza. Este volvió después de mucho tiempo y halló que nuestros abuelos ya estaban asentados en la tierra y no quisieron recibirlo como señor. Él se volvió (al cielo) y dejó dicho que tornaría con tal poder, que los pudiese atraer a su servicio. Y siempre hemos tenido que los que de él descendiesen habían de venir a sojuzgar esta tierra y a nosotros como a sus vasallos. Y según de la parte que vos decís que venís, que es de donde sale el sol, y las cosas que decís de este gran señor o rey que acá os envió, creemos y tenemos por cierto el ser nuestro señor natural; en especial que nos decís que él hace muchos días que tiene noticia de nosotros. Y, por tanto, vos sed cierto que os obedeceremos y tendremos por señor en lugar de este gran señor que decís y que en ello no habrá falta ni engaño alguno; y bien podéis en toda la tierra, digo que en la que yo en mi señorío poseo, mandar a vuestra voluntad, porque será obedecido y hecho, y todo lo que nosotros tenemos es para lo que vos de ello quisierais disponer...’ (Cartas de relación de la conquista de México).
La mitología azteca dice que las tribus indias estaban en el Tamoanchán (paraíso) y en la isla de Aztlán, hasta que emigraron a América.
En Brasil, los indios tupis adoraban a Sumé, un dios barbado y de piel blanca, similar a sus homólogos entre los aztecas (Quetzalcóatl) e incas (Viracocha). Se decía que había venido del Oriente, es decir, del lugar donde había existido el continente atlante.
Le Plongeon escribió a finales del siglo XIX: ‘La Atlántida. Los mayas también la llamaban Ti-Mu —el país de Mu—, un nombre que los griegos conocían igual de bien’. ‘Autores mayas que han descrito
El Popol-Vuh “libro del consejo” o “libro de la comunidad”, documento sagrado de los mayas, cuentan
los terribles cataclismos que causaron el sumergimiento de la ‚Tierra de Mu‛’: ‘los registros de la catástrofe se encuentran, llenos de detalles, en los escritos de cuatro autores mayas diferentes, en lenguaje maya. Cada uno de ellos escribió la narración en su propio estilo particular, pero todos están de acuerdo en la fecha de la ocurrencia y la manera en la que fue efectuada la destrucción de la tierra atlante’. ‘Dos de estas narrativas están ilustradas —la contenida en el manuscrito Troano y la otra en el Codex Cortesianus. La tercera ha sido grabada en relieve en piedra y colocada para salvaguardarla en una habitación de un edificio en Chichen Itza, donde existe hoy, abrigada de la acción de los elementos y preservada para el conocimiento de las generaciones futuras. La cuarta fue escrita a miles de millas de Mayach [imperio maya], en Atenas, la brillante capital griega, en la forma de un poema épico en lenguaje maya. Cada línea de dicho poema, formada por una palabra compuesta, es el nombre de una de las letras del alfabeto griego, reestructurado en su forma actual 403 años antes de la era cristiana, bajo la tutoría de Euclides’.
La migración primordial de los aztecas que mencioné antes fue una entre las muchas narradas en los mitos fundacionales de cada tribu. El Popol Vuh relata que los primeros mayas emigraron en la obscuridad. También hubo una migración tolteca y migraciones de los indios norteamericanos). Según Steiner (GA 133): ‘Casi todos los pueblos que han dejado registros históricos fiables o leyendas se refieren al ‘Diluvio’ como teniendo lugar unos 3000 años antes del Misterio del Gólgota. Este último Diluvio no se refiere a la cat{strofe atlante, pues tuvo lugar mucho antes. Denota entre muchos pueblos una condición de consciencia. Se decía que el Kali yuga [La edad negra de los hindúes] empezó 3101 años antes de nuestra era. En el caso de muchos seres humanos, llegó de forma que por un tiempo toda visión huyó de ellos y la obscuridad se extendió sobre sus almas. Esta condición de obscuridad no duró largos periodos, realmente sólo semanas. Pero los hombres pasaron a esta condición durmiente y muchos nunca salieron de ella. Muchos perecieron y sólo relativamente pocos quedaron en regiones muy dispersas. Debido a que sucumbieron tantos seres humanos, las condiciones fueron extremadamente obscuras y siniestras, y sólo en unos pocos sitios dispersos se despertaron hombres del gran diluvio espiritual que se extendió sobre sus almas como una dormición. Esta condición fue sentida por la mayoría de las almas como como una especie de ‘ahogo’. Y luego llegó la 'Edad negra‛, la época sin dioses.’ Pero el origen del cuerpo físico en el que encarnaron las almas humanas pudo estar relacionado con ‘La serpiente emplumada’ (Quetzalcóatl), pues tanto la teosofía como la antroposofía hablan del hombre reptil de Lemuria, y tanto entre los dinosaurios, como entre los pterosaurios y cocodrilos hubo bípedos con plumas de esa época (Mesozoico).

La conquista

Séjourné escribió en 1971 que continuaba ‘La inadaptación del indígena a las formas de una civilización que se le impone, su misterioso apego a unos valores que ya no tienen vigencia, su total necesidad de comunicación y de respeto universales, su repugnancia por el acaparamiento, que lo aísla de nuestra sociedad mercantil’. ‘A todo lo largo de la dolorosa historia de la conquista no se registra un solo caso de españoles muertos después de haber recibido hospitalidad, cuando su desaparición hubiera salvado millares de vidas’. ‘A despecho de los 400 años de régimen colonial, durante el cual, el robo fue un acto de la vida diaria‛ y la mentira la principal arma oficial (Sergio Bagú menciona leyes promulgadas sólo para figurar en el Código, recomendándose a los funcionarios coloniales no cumplirlas), los autóctonos cuando están aislados, permanecen honestos, dignos. La hospitalidad sigue siendo el deber sagrado’.
Para comprender la conducta de los conquistadores, Rudolf Steiner afirmó que: ‘Los seres humanos individuales recibirían el don de sus espíritus del pueblo, unos al lado de otros sobre la Tierra. No se perturbarían unos a otros. Pero hay seres que se retrasaron: no dirigen a los seres humanos desde arriba, como hacen los arcángeles, sino que los penetran. Estos espíritus, que compiten con los verdaderos espíritus dirigentes de los pueblos, causan que las naciones no vivan en paz unas con otras. Y son básicamente espíritus luciféricos’ (GA 159) ‘Los pueblos que habitan las penínsulas italiana y española han absorbido en su cultura todo lo conectado con el alma sensible.’ (GA 121) Steiner dijo que el pueblo italiano ‘También tiene un espíritu luciférico del pueblo. Por un lado el aspecto brillante del pueblo italiano. Piensen en Dante y en todos los grandes artistas italianos [yo añado a los místicos y artistas españoles]. Pero este pueblo también se identifica, por otro lado, con algo sobrehumano que se rezagó luciféricamente en todos los impulsos apasionados de desarrollo.’ (GA 159) ‘En el alma sensible aún poseemos el ego obscuramente, un ego que aún no hay emergido totalmente y por tanto aún está desarrollando las pasiones más egoístas. Falta el deseo de que otros tengan lo mismo que nosotros tenemos.’ (GA 116) Las excepciones españolas en América, como fray Bartolomé de las Casas —a quien dedicó un bello poema el chileno Pablo Neruda— se explican al final de la cita: ‘Pero si el ego se transmuta en imitación del impulso de Cristo, un sentimiento de justicia es producido por el alma sensible’ (GA 116). Otra excepción fue el Estado guaraní en Paraguay (misiones jesuitas). Steiner dijo que los Padres, a través de bella música, del culto católico y de un horario regulado por campanas, impregnaron este Estado no capitalista con un aura astral, estimularon el cuerpo astral de estos indios y las vibraciones de éste afectaron su cabeza física, mantenida menos dura y por tanto más fácilmente influenciable que las de nuestra quinta época (germano-anglosajona). Así, "Estos indios eran principalmente sólo miembros de un aura astral común. Todo esto es la acción del método ahrimánico, fuerzas ahrimánicas" (GA 167). La tragedia de muchos antiguos habitantes de América se debe al lado severo de Saturno (regente de este continente, planeta solidificador, causante de la memoria y ejecutor del karma maduro) (Steiner, GA 121). Su principal causa de extinción fue la viruela traída de España, una enfermedad contagiosa conectada con el egoísmo (Steiner, GA 120).
Hace poco el presidente de México pidió al rey de España que se disculpe por los agravios de la Conquista. El gobierno se negó. Hubiera sido mejor responder: ‘Pedimos perdón a los indios por los abusos hasta la independencia de Hispanoamérica e instamos al gobierno mexicano a hacer lo mismo por sus abusos desde su independencia’.
Nota de 2026: En su segundo viaje a México, el rey de España reconoció que hubo abusos, a pesar de que la corona los prohibió. Después, la presidenta de la comunidad de Madrid viajó a México y negó los abusos, pero la presidenta mexicana los confirmó.

NOTAS DEL TEXTO:

(1) L. Séjourné (1971) América latina I. Antiguas culturas precolombinas. Siglo XXI. México.
(2) Como los templarios, pero sin caballos, pues los introdujeron después en América los españoles, aunque después los indios norteamericanos se unieron fuertemente a ellos, montándolos sin silla.
(3) Los egipcios registraron el curso nocturno del sol en el Libro de la Duat, y sus iniciados veían el sol de medianoche, según dijo Steiner.
(4) Encarnación de Quetzalcóatl en Tollan o Tula.
(5) Esta fecha no debe ser tan exacta, pues Steiner indicó que no se pueden extrapolar procesos actuales al pasado (sobre fechas se refería a la radioactividad, pero aquí lo aplico a la tasa de mutación.

BOLETÍN DE LA SOCIEDAD ANTROPOSÓFICA EN ESPAÑA - verano de 2020
La espiritualidad de los indios americanos
Tercera parte

Alvaro (Lohengrin) García

            Panteísmo, politeísmo y monoteísmo

Rudolf Steiner dijo sobre las tribus norteamericanas: ‘En América, los indios [eran] salvajes respecto al […] mundo europeo. […] La veneración de un Gran Espíritu, que […] tenía sus fuerzas inferiores dentro de espíritus elementales separados. […] Imagen religiosa panteísta’ (GA 202) Mientras que en Europa: ‘En la […] época de la civilización greco-latina, la humanidad experimentó en el politeísmo un recuerdo de la era atlante, con sus numerosas figuras etéricas de los dioses.’ (GA 105) Indicó que en el Viejo Mundo el monoteísmo surgió como un descenso del politeísmo (GA 172), mientras que en Norteamérica: ‘Su religión era totalmente monoteísta. Aquí hablo del linaje principal, no de las ramas más degeneradas.’ (GA 203)

               Quetzalcóatl/Lucifer y Guadalupe/Sofía

El doctor reveló que la primera caída del hombre —la tentación de la serpiente y consiguiente expulsión del paraíso narradas en el Génesis bíblico— ocurrió en el continente desaparecido de Lemuria y fue debida a la intromisión de Lucifer (o de los ángeles luciféricos) en el cuerpo astral y el alma sensible humanos (GA 107).

Como indiqué en la primera parte, Steiner (GA 121) reveló en 1916 que en la Atlántida se veneraba al dios Tao (el Gran Espíritu o conjunto de los Elohim, solares), pero en la cuarta subraza atlante (turania), los Misterios fueron traicionados y se practicó magia negra, sufriendo el hombre una segunda caída, debida a la intromisión de Ahriman/Satán (o de los espíritus ahrimánicos) en el cuerpo etéreo y el alma intelectiva humanos (GA 107). Tras el hundimiento de la Atlántida, el culto al Tao se llevó hacia el Este (a China) y hacia el Oeste (al México prehispano). En China el culto acabó luciferizándose: poco después del año 3000 antes de Cristo encarnó allí Lucifer (GA 191), inaugurando su sabia civilización (probablemente fue el emperador Amarillo (1), fundador del taoísmo). 

Según una leyenda mexicana, el dios Quetzalcóatl (‘Serpiente emplumada’, Kukulcán para los mayas) quizás encarnó por primera vez antes de Cristo, en Teotihuacán, renovando artísticamente la civilización atlante de los toltecas (‘maestros artesanos’: véase mi libro La espiritualidad de los habitantes de América a través del tiempo). Aunque hubo épocas pacíficas, Steiner reveló que el culto al Tao degeneró y regresó la magia negra atlante, sacrificándose seres humanos al espíritu ahrimánico Taotl, con el objetivo principal de obscurecer (solidificar) la Tierra, mientras el alma de las víctimas era llevada a un paraíso luciférico. 

Volviendo a Lucifer, Steiner afirmó que él fue quien empezó a dar forma a la cabeza humana, en el continente desaparecido de Lemuria (GA 194), dando lugar a las leyendas sobre la serpiente emplumada (GA 93a). La serpiente emplumada es equivalente al dragón chino (2). En Copán y Palenque, se deformaba la cabeza de los bebés (3), para que pareciera la de una serpiente (4). Quizás lo hacían para conservar la consciencia clarividente primitiva, renunciando a la inteligencia expresada a través del lóbulo cerebral frontal, que forma la frente prominente del Homo sapiens, cuyo rostro refleja el del espíritu de dios desde la quinta subraza atlante protosemita (GA 104). 

Powell y Dann indicaron que en la época de los sacrificios humanos, Quetzalcóatl se manifestó luciféricamente. Mencionaron el disco H encontrado en el cenote —laguna cárstica— sagrado de la ciudad maya de Chichen Itza. Ésta es su descripción (los corchetes son míos) (5): ‘El disco H, reconstruido a partir de los fragmentos recuperados, [...] está fabricado en oro de hoja martillado repujado [...] Cuatro representaciones de rostros antropomorfos enmarcan la escena en cada uno de sus extremos y una cabeza de perfil del dragón de la tierra sin mandíbula está dispuesta en la parte inferior de la escena central, mientras que una serpiente de cascabel con plumas en forma de gancho ondula su cuerpo en la parte superior [...] La composición indica con claridad el eje vertical dragón del inframundo/ serpiente emplumada celeste y las cuatro esquinas de la tierra [...]: los puntos cardinales’ ‘En el centro visual, que se constituye en el centro simbólico del cosmos, se representa un sacrificio de extracción del corazón. [del estómago, según Steiner]’ (Morales y Domínguez-Ángeles, 2019) Está claro que el dragón o monstruo de la Tierra es Ahrimán y la serpiente emplumada Lucifer (aunque Martí identificó a Lucifer con Tezcatlipoca —véase la nota 15—, Steiner no lo hizo).  Un personaje ‘sostiene el átlatl [lanzadardos], las lanzas del guerrero águila y un bulto de tela con pendientes en forma de flor. A la derecha, uno de los personajes [...] viste una rica capa de plumas [como la que llevaba Quetzalcóatl en su encarnación] y un penacho que se eleva a partir de una cintilla teselada, similar a las que utilizan los guerreros de las columnas de Tula en el Altiplano [llamados ‘atlantes’, o guerreros espirituales toltecas por Carlos Castaneda]. De las fauces de la serpiente emerge la figura de un guerrero sujetando con la mano derecha un átlatl y porta-lechuguillas en la mano izquierda, el cual nuevamente muestra atavíos característicos de los guerreros zuyuanos [post-clásicos, como en Tula], como el pectoral de mariposa’ [animal sacrificado a Quetzalcóatl]. Si este último guerrero representa el alma de la víctima difunta, renacida en el mundo luciférico, contrastaría con el destino solar: ‘El colihrí es símholo solar y de la resurrección del guerrero inmolado al sol en el combate o en el sacrificio, y en esta forma bajaba a la tierra a libar el néctar de las flores.’ (Martí, 1960: nota 15).

Sabiendo esto, podemos detallar algo que mencioné en la primera parte: otra imagen de la polaridad Lucifer-Ahrimán en el antiguo México es la de Quetzalcóatl como dios del viento (6), espalda con espalda de Mictlantecuhtli, representado en forma de esqueleto (el ‘Señor de Mictlán’ —el reino subterráneo de los muertos: infierno o Hades). El murciélago es el disfraz de Mictlantecuhtli (Martí, 1960, nota 15)

Steiner reveló que en el año 33, al mismo tiempo que la crucifixión de Jesucristo en el Viejo Mundo, un mago negro, iniciado de Taotl, fue crucificado en México por el dios encarnado Huitzilopochtli, acabando la magia negra, que resurgió posteriormente (GA 121) con los aztecas. 

Por otra parte, también señaló que desde la crucifixión, Cristo redime a Lucifer, el cual resucita como espíritu santo (GA 107). Creo que un ejemplo chino de las primeras etapas de esta redención es Guan Yin (diosa taoísta de la misericordia y boddhisattva budista) montada sobre el dragón volador chino.

Creo que un ejemplo americano de esta redención es la que probablemente fue segunda encarnación de Quetzalcóatl (como rey-sacerdote Ce Ácatl Topiltzin), narrada en leyendas probablemente de origen tolteca y plasmada en códices (7): después de Cristo, quizás en Tula, Ce Ácatl prohibió los sacrificios humanos y predicó el auto-sacrificio. En la figura 4 se le ve portando una cruz. Pero el dios Tezcatlipoca le hizo encarnar completamente con un espejo y le ofreció una bebida embriagante, resultando que Ce Ácatl se acostó con su hermana, se arrepintió, se exilió y se incendió, convirtiéndose su corazón en el planeta Venus. Entonces tomaron el poder los chichimecas (tribus nómadas agresivas del norte, como los turanios enfrentados a la antigua Persia, que eran el pueblo de Ahrimán). Entre los chichimecas surgieron después los aztecas. En Tula, además de las mencionadas columnas esculpidas como guerreros —que están en el templo-pirámide dedicado a Quetzalcóatl—, se exhiben otros guerreros-columnas en el museo adyacente, más burdos que los de la pirámide. Creo que eran los originales chichimecas, sustituidos después por la belleza clásica de los actuales, esculpidos probablemente por supervivientes toltecas.

En la primera parte del artículo cité una frase atribuida por Frank Díaz (8)  a Quetzalcóatl en su primer regreso, que recuerda a la aparición de Jesucristo resucitado: ‘Mi madre divina, la del manto de estrellas, me infundió un nuevo aliento’. El autor dice que sus fuentes son documentos históricos, pero probablemente esta frase es posterior a la aparición de Nuestra Señora de Guadalupe en 1531 (9), envuelta en un manto estrellado. Es otro indicio de su redención. Powell y Dann afirman que nuestra señora de Guadalupe es Sofía. Ella habló en náhuatl (lengua nativa), nombrándose Coatlaxopeu: “La que aplasta la serpiente de piedra”. En eso  recuerda a Guan Yin. Sofía es la sabiduría divina que habló a través de Salomón, personalizada en el libro bíblico de los Proverbios, el eón gnóstico femenino consorte de Cristo (así como Guan Yin es considerada el aspecto femenino del boddhisattva Avalokiteshvara), la mujer envuelta en el sol del Apocalipsis. En el cerro donde se reveló la Virgen de Guadalupe había un templo dedicado a Tonantzin (‘Nuestra señora’ en náhuatl): podría ser Tonantzin celeste, aunque según un estudio de la NASA, la imagen de Guadalupe fue retocada en las manos y el rostro para parecer menos blanca y más india (10).

Steiner sugirió que Sofía encarnó en la virgen María (algo que ignoran otros autores): "Jesús de Nazaret: se trata de un ser humano altamente desarrollado que había pasado por muchas encarnaciones [...] Debido a esto, fue atraído por una madre tan pura que el escritor del evangelio pudo llamarla la 'Virgen Sofía'." "Como parecía en su personalidad exterior ser una contraparte, una revelación de la que era llamada en el cristianismo [esotérico] la Virgen Sofía, llamó a la Madre de Jesús la 'Virgen Sofía' [...]. Exotéricamente la deja enteramente innombrada [...] Él no podía usar el nombre secular [...] Así muestra que no desea mencionar su nombre, que no puede ser públicamente revelado [...] Ella fue quien representó a la 'Virgen Sofía' como personalidad histórica" (GA 103) "A través de la fertilización de la Virgen Sofía, el Cristo pudo nacer en Jesús de Nazaret." "En el evangelio de Juan leemos: 'Estaban bajo la cruz de Jesús Su madre y la hermana de Su madre, María la esposa de Cleofás, y María Magdalena'. [...] Normalmente no damos el mismo nombre a dos hermanas; tampoco era la costumbre en tiempos anteriores." (GA 100) "Juan no dice que la madre de Jesús se llamaba 'María', sino que este era el nombre de la hermana de su madre. El nombre de su madre era 'Sofía'" "El evangelio debería leerse así: 'Bajo la cruz estaba la madre de Jesús, Sofía'. Jesús dice a su madre: 'Mujer, he aquí a tu hijo.' Él mismo había transferido la Sofía que vivía dentro de él al discípulo Juan; le transformó en un hijo de Sofía y dijo: 'He aquí a tu madre.' [...] Sofía está incorporada en el evangelio de san Juan.’’ (GA 97) "El centro sagrado de fuerzas que era Isis en los Misterios egipcios, es la María-Sofía en el evangelio de Juan del cristianismo. […] La fuerza madre, […] esta fuerza sublime, […] es la fuerza que fluye en nosotros directamente desde Cristo." "El Cristo sin padre. Mientras que las fuerzas planetarias que llegan del padre están activas principalmente hasta el Misterio del Gólgota, fuerzas del cosmos, fuerzas madre se añaden desde entonces por Cristo Jesús. […] Puras fuerzas madre [...] pueden actuar ahora en los hombres sobre la Tierra porque Cristo Jesús, el ser humano sin padre, se conectó completamente con la Tierra tras pasar por el portal de la muerte." (GA 266) 

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Don Juan (el nagual/chamán indio maestro de Carlos Castaneda) afirmó que los viejos videntes ‘eran hombres terribles’ que se aliaron con seres inorgánicos [invocaron espíritus ahrimánicos], pero que antes de la llegada de los aztecas surgieron nuevos videntes pacíficos que no usaban la magia negra (11). Este autor y Armando Torres (12) formaron parte de grupos-linajes de nuevos videntes que buscaron la libertad a través del camino (iniciación) de la serpiente emplumada en México hasta hoy, aunque Castaneda no llegó a la meta; Pedro Quiñones (13) escribió que la muerte de éste evitó que siguiera un camino no crístico. Pero su muerte pudo ser causada por una reacción ahrimánica, ya que Tunneshende (14) sugirió que tenía SIDA. Sin embargo, como señalé en la primera parte, don Juan dijo a una de sus discípulas, devota de la Virgen, que su creencia no era incompatible con el nagualismo, pero que la verdadera madre divina es Poder. Ella acabó conociéndola así.

Como resumen del periodo precolombino, valga esta cita de Samuel Martí: ‘Las doctrinas herméticas que afloran en el arte y pensamiento indígenas perfilan la existencia de una Cultura Madre, aún desconocida, que sirvió como fuente de conocimientos y conceptos a todas las culturas americanas. Al igual que en los cultos de Oriente, se percibe una entrega total a la contemplación mística y a los problemas éticos y espirituales, desdeñando los problemas materiales o sean las técnicas de producción. Precisamente a esta falta de iniciativa técnica atribuye Caso su debilitamiento y decadencia.’ (15)

              ¿Genocidio?

La viruela mató más indios americanos que los conquistadores, igual que en 1918 durante la gripe española murieron más personas en el mundo que por la primera guerra mundial simultánea: cuando el karma colectivo golpea, el instrumento ejecutor es secundario físicamente, aunque quien mata tiene responsabilidad moral. La persistencia del ADN de los indios taínos en el Caribe, no prueba que no hubo voluntad genocida, ya que no quedan taínos de pura raza, sino mestizos probablemente descendientes de esclavas violadas. Es como la persistencia de ADN neandertal en los humanos actuales.

              La dualidad americana desde la independencia

Steiner reveló que América está regida por Saturno. Una ‘columna vertebral’ planetaria la atraviesa de norte a sur (las cordilleras del Pacífico), en la dirección del campo magnético terrestre, y por ello el doble ahrimánico está especialmente activo en sus habitantes (GA 178). En los últimos siglos, esto se ha visto en el pragmatismo consumista de Estados Unidos (exportado a todo el mundo). Pero este país tiene una dualidad, explicada por Steiner: "Toda la constitución de los estadounidenses hoy, con toda su astucia en los aspectos prácticos y materiales de la vida, es debido al hecho de que en una anterior encarnación sus almas estaban entregadas a la contemplación espiritual del universo [gnósticos], pero luego descendieron a cuerpos muy duros y densos. […] La mente americana aborda todo lo conectado con el mundo material de una forma […] totalmente científica" (GA 203) "En previas encarnaciones, todas las experiencias del mundo espiritual estaban conectadas con un abandono del mundo físico […] Entre los adherentes de la Ciencia Cristiana, esto aparece en forma decadente" (GA 202) "El occidental […] tiene el impulso de esforzarse más allá de sí mismo. Esto aparece al principio como una caricatura: […] la negación de la materia y la autosugestión del ser humano en la Ciencia Cristiana de la Sra. Eddy […] De todas formas es una pionera de aquello a lo que el occidental debe apuntar. El objetivo debe ser algo supra-humano (16), por lo que no quiero decir que cualquiera que […] se esfuerce hacia la inconsciencia […] se vuelva superhumano." (GA 199) Pero "Muchas personas se han apegado al balbuceo de todo tipo de místicos estadounidenses, a Ralph Waldo Trine y similares, […] algo extraordinariamente inferior en comparación con lo que hay en la sustancia espiritual centroeuropea, un esfuerzo psico-egoísta por un bienestar interior, no por un verdadero auge espiritual. [El] materialismo velado de Occidente, ya entre a través de Trine o de la Ciencia Cristiana, [es una] regresión espiritual." (GA 203) Otro ejemplo son las espiritualidades alternativas californianas, en donde también florecieron en los años 60 y 70 el LSD, los hippies y el gay power. No casualmente California está en el extremo oeste de EUA y la falla de San Andrés la está separando del continente (como nace el yin en medio del yang). En el otro extremo está la violencia racista (supremacismo blanco, heredado desde antes de su independencia) y policial. Desde el asesinato policial del afroamericano George Floyd, la mitad de EUA se rebela contra el doble ahrimánico actualmente en el poder. En Méjico sigue habiendo muchos asesinatos (unos por cárteles de drogas, otros contra mujeres y niños), así como en Brasil, Colombia y Ecuador (estos dos últimos por “maras” juveniles, Colombia también con cárteles de droga). La población rural de Perú y Colombia sufrió masacres por largos enfrentamientos entre la guerrilla y los paramilitares. En la segunda mitad del siglo XX, en Brasil y Guatemala hubo genocidios contra los indios (en Brasil unido a fenómenos ahrimánicos: la desforestación y la extracción de petróleo). Chile (desde Pinochet) y Venezuela han sufrido violencia policial. En Argentina, un síntoma es que las ‘Barras bravas’ (un fenómeno más duradero que la dictadura de Videla) han sido los hinchas futbolísticos más violentos del mundo. En cuanto al trópico (polo metabólico terrestre, según Steiner: GA 323) la sensualidad mestiza caribeña y brasileña se popularizó internacionalmente en bailes, en el culto al cuerpo (anterior al culturismo) y en la música reggaetón. Fue domesticada por la cultura promovida por los gobiernos de Cuba y las colonias antillanas francesas. Pero en esos países subsiste magia ahrimánica atlante-africana.


(1) Tras publicar mi libro, vi que Richard Dikens llegó a la misma conclusión en 1997.
(2) Baozhong y otros (2010) Serpiente emplumada y dragón chino
(3)  Le Plongeon (1896) Queen Moho and the sphinx of Egypt
(4)  Powell y Dann (2009) Christ & the Maya calendar
(5) (yo no conocía este disco cuando escribí mi libro)
(6) considerado por algunos dios de la vida
(7) Y no inventada o tergiversada por el mago negro azteca Tlacallael, como sugieren Powell y Dann.
(8) El evangelio de la serpiente emplumada (2000)
(9)  Doce años después de la llegada de Hernán Cortés a México
(10) https://recursoscristianosmibiblioteca.wordpress.com/2014/11/02/analisis-de-la-imagen-de-la-virgen-de-guadalupe-mexico/
(11) Castaneda (1984) El fuego interno
(12) Torres (2010) El secreto de la serpiente emplumada
(13) Quiñones (1997) Estudio comparativo de las líneas de los mahatmas tibetanos de Blavatsky y de los brujos mexicanos de Carlos Castaneda
(14) Don Juan and the art of sexual energy (1999) Don Juan and the power of medicine dreaming (2002)
(15) Simbolismo de los colores, deidades, números y rumbos. (1960) Estudios de cultura náhuatl 2:19
(16) Es el objetivo de los naguales

 LOS ESPÍRITUS DEL MAL (mayo de 2026)

Lohengrin García

LOS ESPÍRITUS DEL MAL

Lohengrin García

En diciembre publiqué mi quinto libro (Los espíritus del mal: la visión antroposófica), cuya portada es la triple vidriera de la ventana roja del oeste del Goetheanum, que muestra la iniciación a través del triunfo sobre el mal dentro y fuera de nosotros. 

Ya en 1981 (antes de internet), Marius Lleget escribió: “Vivir en soledad en medio de millones de personas, como le ocurre normalmente a todo escritor vocacional, rara avis de nuestro siglo, a cuya especie a extinguir me honro en pertenecer.” 

Más de 40 años después, esto es aún más cierto. 

 ***

Creo que la mejor definición del bien la dijo Aristóteles (antigua encarnación de Steiner): “El bien de algo es lo que le permite alcanzar su perfección”, o sea, completarse, alcanzar su meta. El bien es lo que favorece la perfección de los seres. Por ejemplo, lo bueno para una planta es lo que le permite fructificar.

Yo fui nuevo cátaro y los cátaros atribuyen el mal a Yavé o Jehová, pues Isaías escribió que Jehová dijo: “Yo, Jehová, formo la luz y creo las tinieblas, hago la paz y creo el mal”. Pero Steiner dijo que la divinidad permitió el mal para que el bien se fortalezca superándolo y aumentando así la perfección final.   
                                                               ***

Según el paleontólogo Edgar Dacqué (1944: La profondità della natura): 
"Antes de manifestarse como creador, dios había podido permanecer en la propia beatitud y […] autocontemplación.”  Pero “Dios vio en sí mismo el gran abismo […], en el cual […] vio el ‘no’.” “El 'no' viene a ser el potente polo opuesto de la autocontemplación de su plenitud.” “El hecho de manifestarse fue alegría primordial hacia la realización y la obra, pero al mismo tiempo percibía el ‘no’ como su dolor primigenio […], el cual es el obscuro pero alegre ‘envejecimiento’ de dios y por tanto la fuerza que pone en entredicho, limita y prepara un fin al ‘sí’." "Los dos polos, en la condición primordial pura [...], están aún reunidos en dios." [El no] "inicialmente no fue el mal […], sino una fuerza de ayuda, necesaria para la obra de la creación, que propiamente como limitante era también dadora de forma y tan sagrada como el ‘si’.” “El 'no' primordial debe ser una fuerza de igual valor que el 'sí' primordial [...] La creación toma forma por el ritmo del 'sí' contrapuesto a la resistencia del 'no'. [...] En esta contraposición, desde el inicio, está la tragedia de la creación y el profundo dolor de dios, en cuanto Él, para hacerse creador [...] debe salir de la autocontemplación y de la beatitud, a través de una lucha interior entre 'sí' y 'no'."  Pero “Dios permanece sobre la afirmación y la negación, y no se identifica con la creación que debe venir”.  
"El alejamiento de dios es el pecado". [Cuando el ‘no’] "fue presa del ángel caído [desviado], se manifestó como el mal fundamental. El mal es simplemente el 'no' [...], cuando adquiere una autoconsciencia angélica pero separada de dios. […] La antigua armonía es deshecha y el bien y el mal están el uno frente al otro, irrevocablemente separados y enemigos.” “La lucha […] representada por el ángel del ‘no’, el ‘dragón’, que combate contra el ángel del ‘sí’ […], tiene lugar en el corazón del hombre y es el sentido y el contenido de toda la historia humana. […] No podemos querer realizar el bien sin volver a llamar al mal al mismo tiempo. […] Es nuestra gran miseria” “El hombre [es] cada vez más consciente de un bien y de un mal que, sin embargo, nunca podrá dominar o equilibrar.” “Pero esta lucha acabará un día […]. El ángel no puede finalizarla y no puede redimir, él sólo puede luchar” “Debe venir el ser fuerte que tiene la posibilidad de detener la rueda cósmica e invertir su movimiento hacia el Padre eterno. […] El hijo de dios.” 

En este sentido, los vishnuítas hablan de los avatares de Vishnú descendiendo cíclicamente al mundo.

Dacqué continúa: “La redención viene sólo de […] Cristo […], la única potencia que puede tomar en sí el mal y traerlo de vuelta […] En el nuevo reino traído por el redentor, una vez reconciliados [el ‘sí’ y el ‘no’], estarán alegremente resplandecientes en la corona del Padre. Satanás carecerá de ser una vez que la substancia de la naturaleza le sea remota; y sin ser, desaparecerá en el abismo […]. En el futuro reino de dios, vivirán la naturaleza y el hombre redimidos." 
 

“Si dios hubiese permanecido en su serena beatitud y autocontemplación, y si en la creación no se hubiese dado la salida del paraíso, ¿cómo hubiera podido dios llegar por sí mismo al amor que todo supera y por tanto a la más plena de las libertades? Sólo a través del curso de toda la tragedia del demiurgo legislador pudo surgir el Padre. Ahora la esencia divina no está ligada más a los dos polos del ‘sí’ y del ‘no’, sino que su propio corazón es ascendido como una llama a través de su concederse a un mundo caído.” 

                                                                      ***

Este autor también escribió que en “una comunidad humana ligada a la naturaleza […], el crimen no es otro que la perturbación del interior del cuerpo mágico del pueblo – ahí están el bien y el mal. […] Un comportamiento equivocado es el ‘mal’. Un comportamiento justo es el ‘bien’, la infracción es ‘culpa’.” 

Después de Dacqué, E.O. Wilson dio la definición sociobiológica del bien y el mal (La conquista social de la Tierra, 2012): “El dilema de lo bueno y lo malo fue creado por la selección [natural] multinivel, en la que la selección individual y la selección de grupo actúan juntas sobre el mismo individuo, pero en gran medida cada una opuesta a la otra. La selección individual es el resultado de la competencia para la supervivencia y la reproducción entre los miembros del mismo grupo. Modela en cada miembro instintos que son fundamentalmente egoístas […]. Por el contrario, la selección de grupo consiste en competencia entre sociedades, tanto mediante conflicto directo como mediante competencia […] a la hora de explotar el ambiente. La selección de grupo modela instintos que tienden a hacer que los individuos sean […] altruistas (pero no con respecto a miembros de otros grupos). La selección individual es responsable de gran parte de lo que llamamos pecado, mientras que la selección de grupo es responsable de la mayor parte de la virtud. [Pero] El comportamiento egoísta […] puede promover de algún modo los intereses del grupo a través de la invención y el carácter emprendedor. […] En la evolución social genética existe una regla de hierro, según la cual los individuos egoístas vencen a los […] altruistas, mientras que los grupos de altruistas ganan a los grupos de egoístas. La victoria nunca será completa: el equilibrio de las presiones de selección no puede desplazarse hacia ninguno de los dos extremos. Si tuviera que dominar la selección individual, las sociedades se disolverían. Si acabara dominando la selección de grupo, los grupos humanos acabarían pareciendo colonias de hormigas. […] Un resultado inevitable de las fuerzas que se equilibran mutuamente de la selección multinivel es la permanente ambigüedad en la mente humana individual […]: hace que cada uno de nosotros sea en parte santo y en parte pecador. […] Toda persona normal siente el tirón de la conciencia [Luchamos] a todas horas con [nuestros] propios ángeles y demonios.” 

Hemos visto que ni Dacqué ni Wilson creían que se pudiese alcanzar el equilibrio entre el bien y el mal;  pero Aristóteles afirmó que la virtud está en el término medio entre los extremos. Por tanto, la imperfección puede ser por defecto o por exceso. El mal es lo que obstaculiza la perfección, por defecto o por exceso. Steiner, por su parte, afirmó que Cristo es el bien que equilibra los dos males extremos principales: Lucifer (que significa portador de luz en latín) y Ahrimán, el dios persa de la obscuridad. El hombre se rigidificaría bajo la influencia de los poderes ahrimánicos, si no pudiera ser expuesto a los poderes luciféricos, que ablandan, que dan de nuevo alas al pensamiento (GA 217). Dacqué escribió que lo demoniaco oprime.

Volviendo a la biología, Steiner habló del mal en la naturaleza y puso el ejemplo del alma grupal de los leones. En el alma grupal de las hormigas también hay mal, pues por ejemplo hay guerras entre hormigueros de la misma especie. Steiner dijo que las hormigas vienen de Marte, el planeta del dios de la guerra. También hay guerras entre comunidades de chimpancés selváticos. La causa de muchas guerras es egoísmo de grupo, del clan: el patriotismo agresivo. La guerra es un rasgo de alma animal colectiva.  Según Steiner, Ahrimán estaría contento si el hombre fuera un animal. 

                                                                ***

Para entender mejor a Lucifer y Ahrimán, partamos de que el universo  manifiesta la trinidad. Dentro de los coros angélicos de Dionisio Areopagita, Steiner llamó primera jerarquía espiritual a los Tronos, Querubines y Serafines. Afirmó que son dioses de abajo y son esencia, substancia. Se manifiestan sobre todo en el interior de la Tierra, en lo subterráneo (la sub-naturaleza, donde hay obscuridad: la sombra de la Tierra), mostrando al Padre. Creo que el principio del Padre es orden (el tonal, según el nagualismo). 

Llamó tercera jerarquía espiritual a los ángeles, arcángeles y arcai, afirmando que son dioses de arriba y son imagen. Se manifiestan sobre todo en las estrellas (fuente de luz), mostrando al espíritu santo. 

Llamó segunda jerarquía espiritual a los elohim, virtudes y dominaciones. Afirmó que manifiestan al Hijo.

Considero que el espíritu santo causa la levedad, el Padre causa la gravedad y el Hijo los equilibra. En las plantas superiores (angiospermas), Steiner indicó que el Padre se manifiesta en la raíz, el espíritu santo en las flores y el Hijo en las hojas. En los animales, indicó que la trinidad se manifiesta en el polo neuro-sensorial (predominante en aves y roedores, donde la levedad causa ligereza), el polo metabólico (predominante en serpientes y rumiantes, donde la gravedad produce pesadez) y el sistema rítmico (circulatorio-respiratorio), predominante en los carnívoros, donde hay equilibrio.  

Creo que la trinidad hindú (Brahma, creador - Shiva, destructor - Vishnu, conservador) también se manifiesta en las tres propiedades (gunas) de la materia (prakriti) de la filosofía india dualista (Dvaita) Samkhia: rajas (actividad), tamas (inercia) y sattva (ritmo). 

Wolfgang Schaad mostró las tres tendencias en cada grupo de mamíferos (El hombre y los mamíferos, 1978), indicando que la ligereza produce nerviosismo y la pesadez inercia. En el ser humano los análogos son la anorexia y la obesidad. Creo que cuando los extremos no están equilibrados, son fuerzas del mal: la levedad, la luz y el caos (el nagual, según el nagualismo) unilaterales son luciféricos; mientras la gravedad, la cristalización y el orden unilaterales son ahrimánicos. Oken y Steiner indicaron que el ser humano es similar a una planta invertida. Por eso, en el polo neuro-sensorial hay fuerzas de muerte (como en la raíz) y en el metabólico fuerzas de vida (en la sangre y los órganos sexuales). Cuando entra demasiada vida en el polo neuro-sensorial, surge la fantasía desmedida, luciférica. Por el contrario, cuando entra demasiada muerte, el pensamiento se vuelve rígido, materialista, ahrimánico.

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El dios de la luz persa es Ahura Mazda u Ormuz. Steiner dijo muchas veces que es Cristo, pero en cierta ocasión afirmó que Ormuz es como Lucifer (GA 342). 

Para que entendamos este aspecto de Lucifer, distinto al de la serpiente del paraíso, Steiner dijo que en todos los rangos de seres espirituales hay seres luciféricos: “En algunos [espíritus] surgió un impulso para desarrollar una vida interior propia. […] El resultado [fue] la traición de su propia naturaleza: la falsedad. [Ellos] no lo hicieron para mentir, sino para desarrollar una vida independiente [pero] tenían que convertirse en […] espíritus de mentiras. […] Todos [ellos] son llamados en ocultismo espíritus luciféricos.”[1] “Hacerse luciférico” […] es una […] rebelión en el cosmos […], porque ciertos espíritus de una jerarquía resisten a sus hermanos y actúan contra ellos […], en dirección opuesta […], porque no desean seguir la evolución de los otros; así […], quedan atrás […], igual que las ideas y hábitos que hemos adquirido no nos permiten progresar.” (GA 136) 

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Steiner indicó un aspecto de las diferencias entre jerarquías espirituales regulares y seres luciféricos: 

“¿Qué necesitan los dioses [ángeles] de nosotros? Se alimentan de nuestro amor. [...] El néctar y la ambrosía, la comida de los dioses, es el amor entre el hombre y la mujer.” (GA 97, 1910) 

En contraste con ellos: “Seres que no habían avanzado hasta la etapa en la que podían dejar fluir su ego y fructificar al ser humano [...], aún estaban en la etapa de la antigua Luna, cuando actuaban con su ego dentro de la atmósfera. […] Estos seres se esforzaron en cumplir en la Tierra lo que no pudieron hacer en la antigua Luna […] Mientras el cuerpo astral [del hombre] era moldeado por el ego de los espíritus del movimiento, que entró poco a poco [llenándolo], los espíritus egoicos irradiaron fuerzas inferiores al [hombre], instilaron adentro del hombre el ego propenso al egoísmo [...], el ego que aún no se liberará de los instintos, deseos y pasiones. (GA 102, 1908)

En otra ocasión (GA 182), Steiner dijo que nuestro ángel de la guarda intenta introducir en nuestro cuerpo astral amor al prójimo, pero que, si no lo aceptamos, su acción resulta en instinto sexual sin amor. Como también en otro contexto dijo que los ángeles de la guarda de los humanos materialistas pueden convertirse en ángeles ahrimánicos, supongo que los de los humanos sensuales pueden convertirse en ángeles luciféricos.

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Steiner afirmó que los elohim formaron las esferas planetarias con éter, pero los elohim luciféricos rompen una parte del éter exterior, creando los cuerpos físicos de los planetas. También dijo que los querubines y serafines irradian la luz etérea del sol, pero las Dominaciones (superiores a los elohim), querubines y serafines luciféricos transformaron una parte en luz física. Cito: “Cuando de noche se ilumina el cielo estrellado, Lucifer actúa sobre nosotros desde incontables puntos. [Y] el sol visible es Lucifer. […] Lucifer es un dios solar.” Este Lucifer, comparable a Ormuz, es un elohim que se rezagó en el antiguo sol, cuando el sol, la Tierra y la luna estaban unidos. 

Steiner también habló de otros seres espirituales superiores a los elohim: “Las Virtudes, [forman los] siete grupos animales principales desde los planetas […] También las Virtudes luciféricas tienen asignadas sus papeles. [Actúan] desde los planetas sobre la Tierra para diferenciar la raza humana, que estaba […] designada según un plan único. […] Por encima de las Virtudes, las Dominaciones actúan astralmente sobre lo mineral desde el sol, pero una corriente etérica también desciende del sol a la Tierra, debido al principio luciférico. Así, Dominaciones luciféricas, rezagadas al nivel de Virtudes o de elohim, forman el oro, el mineral luciférico. Para restaurar el equilibrio, Dominaciones normales renunciaron a actuar desde el sol, separaron la Tierra de la luna, fundaron una colonia cósmica en la luna, fueron obligadas a excluir a las Dominaciones luciféricas de la luna y desde ahí opusieron la luna al sol. Son espíritus obscuros que enviaron corrientes etéricas a la Tierra, formando la plata. Una imagen de esto es la mujer envuelta en el sol del apocalipsis, pisando a la serpiente en la luna. Es una Dominación, el principio lunar obscuro. Jehová es un embajador de las Dominaciones en la luna, también opuesto a Lucifer. 

El reino mineral desciende de los Tronos, pero los Tronos rezagados materializan los cometas y los asteroides. Steiner afirmó que los diversos espíritus luciféricos de un sistema planetario provocan fuerzas o substancias astrales dañinas, que son recogidas por los cometas y los meteoritos, quienes las sacan del sistema. 

También dijo que Lucifer debe ser visto con la clarividencia despierta del cuerpo etérico (GA 167). Añadió que el hombre en la antigua luna sólo constaba de cabeza y columna vertebral, con forma de serpiente. Así, el pintor maestro Bertram, en el siglo XIII o XIV, representó a la serpiente del paraíso con cabeza humana. 

En otra ocasión, Steiner afirmó que la serpiente del paraíso es el primer dragón, el dragón luciférico, que apareció en el cielo y fue derribado a la Tierra (GA 104a). Era el dirigente de los espíritus luciféricos rezagados en la antigua luna, cuando la luna estaba unida a la Tierra. Estos luciferes proceden de la tercera jerarquía espiritual, o sea, de los ángeles, arcángeles y arcai: 

“Distinguimos [tres] clases de [seres luciféricos rezagados en la antigua] luna: […] los que sólo habían desarrollado su [cuarto] principio [el ego], o sea que eran como nosotros los seres humanos [en esta quinta época post-atlante]. Otros sólo habían desarrollado su quinto principio, o sea que eran como seremos si desarrolláramos el yo espiritual en la sexta época post-atlante [Algunos] esperaban ansiosamente desarrollar su sexto principio [espíritu de vida] durante la evolución de la Tierra”. “Otra clase de seres lunares de tipo luciférico habían desarrollado el sexto principio, pero no el séptimo [hombre espíritu. Algunos] deseaban desarrollar[lo] sobre la Tierra. Esperaban eso de la evolución terrestre. […] Sólo podía adquirir un cuerpo físico […] quien deseara desarrollar su […] ego. […] Quienes deseaban desarrollar un sexto y séptimo principios […] tuvieron que decirse: […]  debemos refugiarnos en una especie de cuerpo físico substitutorio; debemos buscar seres humanos que […] hayan desarrollado […] su cuarto principio. Debemos infiltrarnos y en ello nuestra naturaleza debe actuar de tal forma que sean capacitados para formar su sexto o séptimo principio. […] Tales [seres] luciféricos [...] anduvieron sobre la tierra en cuerpos humanos […] Fueron […] líderes […] Eran hombres […] poseídos en el mejor sentido de la palabra. [Pero] los menos evolucionados [de ellos] están siempre tratando de continuar su evolución en […] cuerpos […] humanos […] Actúan en el alma humana […] y ésa es la tentación de los seres humanos […] Muchos de ellos que […] en la era atlante estaban en el umbral […] de desarrollar su sexto principio, ahora ya están formando su séptimo […]: toma posesión de un hombre [para usar sus] experiencias, el cual, por su parte, avanza su propia evolución. Esto no es nada malo […], pues al poder expresar el alma de consciencia en nuestro tiempo, podemos ser poseídos por [esos] espíritus [Cuando] una persona […] es poseída [así, se convierte en un genio […], como si estuviera inspirada […] Actúa en algún dominio como pionero y líder”. “Los hombres con talento [poetas y artistas] son aquellos en quienes actúa el espíritu luciférico diligentemente -generalmente sólo por un par de años.” “Pero […] el espíritu luciférico […] se desarrolla como un parásito” y la persona “no es práctica para las cosas ordinarias [Pero] los espíritus luciféricos son absolutamente necesarios […] No tendríamos ninguna motivación para ascender a nuestros principios quinto y sexto, si estos espíritus no nos empujaran […], porque así buscan su propia evolución […] En cierto modo [son] guías de hombres […] El carácter liberador del principio luciférico […] también ha sido ordenado por los buenos dioses […] Así existe […] una influencia recíproca. […] Los seres luciféricos han desarrollado los principios cuarto, quinto y sexto, [pero] microcósmicos [Harán] al hombre sabio […], pero también en cierto sentido orgulloso. […] Los principios sexto y séptimo serán los dones de los espíritus luciféricos […] Llegará el tiempo cuando el más poderoso [de ellos], que deseará guiar a la [humanidad] más allá de sí misma, […] tomará posesión de una naturaleza humana carnal,” “será alabado como un gran líder humano […] ¡Se dirá que sobrepasa hasta al Cristo! Así se enfrentarán el espíritu de Cristo […] y el luciférico […] La gente que piense [que es superior a] Cristo, adorará […] al anticristo […], quien tendrá muchos seguidores”. (GA 130)
Que el anticristo sea luciférico sería compatible con la afirmación del apocalipsis de que bajará fuego del cielo, pues la mitología griega dice que Prometeo bajó fuego del cielo para dárselo a los hombres y los teósofos y Steiner identificaron a Prometeo con Lucifer.

A propósito del apocalipsis, en otra ocasión Steiner dio otro nombre al anticristo: 

Cuando el sol se haya unido de nuevo con la Tierra, al final del futuro Júpiter, los seres humanos -al haber purificado sus instintos, deseos y pasiones- redimirán a los seres luciféricos. Los seres luciféricos que no vayan al sol, permanecen en su condición original, expulsados al mundo astral inferior o sub-físico, maligno, regido por Mammón, el espíritu de los obstáculos. Otros seres que se rezagarán serán los seres humanos que no puedan evitar caer en la animalidad, que permanezcan esclavos de sus instintos animales. Esas almas formarán un poder maligno contra el poder superior. Serán la segunda bestia, que saldrá del mar, como dice el apocalipsis. El tercer dragón será la encarnación corporal de Sorat, provista por magos negros humanos (GA 104a). Su caída también fue profetizada en el apocalipsis, como la caída de la gran Babilonia. Steiner identificó al dragón con la serpiente y el escorpión (GA 91). También dijo que Lucifer es el dragón con alas y que lo describió como un toro con alas (GA 93a). 

En el apocalipsis se dice que la Bestia blasfemaba contra dios y los que viven en el cielo. Steiner dijo que el apocalipsis describe la iniciación espiritual del individuo y de la humanidad. Cuando empecé mi camino espiritual, hacía ayuno parcial y anulaba mi voluntad personal. En junio de 1990, mi estómago despertó, primero llevándome a restaurantes. Un día salió de mi estómago la voz de la Bestia apocalíptica, blasfemando sobre todo contra la Virgen. La sentía como un dragón que destruía todo. Steiner dijo que uno de los umbrales al mundo espiritual es la puerta del dragón, en nuestro sistema metabólico (el digestivo). También dijo que dentro nuestro tenemos un caos destructor, el mal, pero es necesario para digerir y para que nazca el yo. Siempre pensé que se refiere al estómago, que digiere la comida con ácido. Contra mi Bestia surgió otra voz, la de un guerrero, y la voz de una oveja que quería la paz entre los dos. Yo no podía ni leer. Bajé a la calle, me senté a la puerta de casa, en la acera, al sol y pedí ayuda a Cristo. Las voces callaron y no volvieron. Steiner dijo que la Bestia es la futura humanidad no redimida, el yo inferior irredento (GA 104). O sea, que era mi guardián del umbral inferior, cerrándome el paso al mundo espiritual. Steiner dijo que aparece tras la muerte, al entrar en el kamaloka o purgatorio. Steiner dijo que la Bestia levantaría su cabeza en 1933 (GA 346). Ése fue el año en que Hitler ganó las elecciones alemanas; también fue el año más cruel de los campos de concentración del GULAG soviético; y ese año Szilard concibió la reacción de fisión nuclear en cadena. En el mismo ciclo de conferencias, dio otra identidad a la segunda Bestia: dijo que es Sorat (esto sería compatible con lo que dijo anteriormente, que el anticristo será Lucifer, el profeta de la Bestia del apocalipsis). En esta ocasión añadió que Sorat levantaría su cabeza en 1998, el año en que los talibanes dinamitaron las estatuas gigantes de Buda del desierto.

 *** 

Relacionado con épocas del mal, Dacqué (en la misma obra citada) escribió: “La inclinación cambiante del eje terrestre respecto a la eclíptica […] se repite en un periodo de […] 26000 años. A lo largo de [esa] duración [, el eje en] el equinoccio de primavera atraviesa todo el zodiaco..” Según “La doctrina mística de los eones cósmicos”, “cada año cósmico y cada mes cósmico tiene sus puntos de esplendor y de obscuridad, su estructura anímico-espiritual, y sufre los efectos de sus contraposiciones polares en el bien y en el mal. Estos tiempos […] vienen descritos por los mitos de muchos pueblos y la mitología germánica los reconoce en […] los tiempos de gloria para los dioses y para los hombres, contrapuestos a los tiempos siniestros de decadencia, cuando el mundo es amenazado por inundaciones y por incendios. Y de este modo el mundo llega finalmente a su destino escatológico, cuando las ‘bestias del cielo’ se liberan y el mundo es sumergido o incinerado. 

[…] Estas épocas son ‘regiones’ anímicas del hombre, […] que constituyen su bien y su mal en lucha continua entre ellos, su amor y su odio, su naturaleza pura o corrupta, su espíritu señorial o egoísta.” 

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Volviendo al mal en la naturaleza, Thoressen escribió que alucinógenos o enteógenos como el LSD (del hongo cornezuelo del centeno), la DMT (dimetil triptamina, en la ayahuasca) y la psilocibina (en los hongos que don Juan daba a Castaneda), iluminan regiones controladas por influencias luciférica (Experiences from the threshold and beyond, 2019). Cuando yo era joven, una vez tomé LSD. Uno de sus efectos fue que, al leer un libro cuyo protagonista iba por un camino, yo veía el camino. 

Pero una prueba de que hay más mal en el ser humano que en la naturaleza, la dio Steiner en GA 223: dijo que los espíritus elementales están encantados en minerales, plantas y animales, pero están íntimamente relacionados con el hombre y nos piden romper su hechizo. La existencia humana debería ser realmente una perpetua liberación de ellos. Pero en el ser humano habita la fuerza del dragón, un ser supra-sensible que se insubordinó y por eso fue expulsado al mundo de los sentidos, donde tiene forma animalesca. Sólo existe en el hombre, porque la naturaleza externa es una imagen inocente de la espiritualidad divina. Pero al ser suprasensible y existir en el mundo de los sentidos, instantáneamente atrae a las fuerzas elementales suprasensibles que fluyen hacia el hombre desde la naturaleza. Por tanto, el hombre, en vez de liberar a los elementales vegetales de su hechizo a través de su alma, los une con el dragón, les deja perecer en su naturaleza inferior. La cobardía del alma humana resulta de que el dragón ha absorbido los poderes elementales. 

Steiner dijo que, cuando Apolo venció al dragón, a la serpiente Pitón, Apolo vivió en la sangre del dragón, en los vapores espirales draconianos que entraban en el alma de la profetisa pitia, llenando a los hombres de sabiduría (GA 149). 

Micael volvió a vencer al dragón en 1879, expulsando a los espíritus ahrimánicos desde el mundo etéreo al físico. Una de las consecuencias de esto la expresó Steiner diciendo que los últimos libros de Nietzsche los escribió Ahrimán. Por eso se volvió loco. Por ejemplo, Nietzsche escribió que los obreros no deben sentirse más que ganado, y Steiner dijo en sus conferencias sobre Las manifestaciones del karma, que Bacon, antes de encarnar, ya deseaba que la humanidad fuese tratada como ganado. 

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En una fachada trasera de la catedral de Burgos vi hace mucho tiempo los relieves de un águila al lado de una esvástica y un león al lado de una cruz gamada fija, con la divisa alquímica Solve et coagula, que significa disuelve y coagula, en latín. Un ejemplo de esta dualidad es desencarnación y encarnación. Steiner dijo que Lucifer es el espíritu que disuelve (en este caso el águila) y Ahrimán el espíritu que coagula (en este caso el león). Son equilibrados por Cristo. Por eso yo digo que Cristo es alquimista. Steiner también dijo que Europa debe equilibrar a oriente (que tiene tendencia luciférica) y a occidente (que tiene tendencia ahrimánica). Por eso, a pesar de los defectos de la Unión Europea, creo que la alianza actual entre Putin y Trump para acabar con Europa es un intento de Lucifer y Ahrimán para frustrar la labor de Cristo. 

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Respecto a los seres ahrimánicos, Steiner dijo que hay épocas en las que influyen mucho sobre la humanidad. Por ejemplo, afirmó que en la civilización griega predominó Lucifer y en la romana Ahrimán. En términos de Pauwels y Bergier (1970, El hombre eterno): “La ciencia es una conquista mental, la técnica es toda la naturaleza actuando en el hombre.” “Los griegos, […] los primeros científicos genuinos, siempre consideraron la técnica como un atributo de esclavos y bárbaros, hasta Arquímedes […] Con los romanos, la tecnología volvió a reemplazar a la ciencia. […] El genio romano, tan fértil en el arte de transformar la naturaleza.”  

En el volumen 223 de sus obras completas, Steiner dice que, en el solsticio de invierno, la Tierra se impregna de fuerzas lunares [e] impregna las plantas con fuerzas curativas. Pero por esta actividad lunar, los poderes ahrimánicos viven en la Tierra y atacan al iniciado, quien tiene que fortalecerse para romper su oposición. Cuando el hombre aún estaba dotado de fuerzas divinas, podía resistir este ataque en la luna de invierno. Las fuerzas del hombre se extienden hasta el infierno: el hombre se proyecta subconscientemente dentro de las fuerzas ahrimánicas en invierno y sube con ellas en primavera. Como Cristo se convirtió en hombre, pudo descender al reino de estos poderes ahrimánicos y vencerlos. Venció a la muerte. Durante el invierno y la primavera, pudo devolver al hombre lo extraterrestre. 

Después, en la cultura árabe medieval, Steiner indicó que las fuerzas ahrimánicas intentaron atacar a la gente hacia el norte (GA 240). Llegaron hasta el sur de Francia, de donde fueron expulsados. Luego, en Borgoña, nació la orden católica de Cluny, que se volvió rica y poderosa, ostentando un gran lujo. Steiner señaló que su abad Odilo era mensajero de Lucifer (GA 265). Mientras tanto, en el sur de España continuó el arabismo. 

Desde el siglo XV, en primavera la humanidad es intoxicada con pensamientos abstractos, muertos, quitándole la consciencia de que existe lo espiritual. El califa de Bagdad Harun al Raschidd reencarnó a finales del siglo XVI, como Francis Bacon, filósofo materialista de la ciencia. Al morir Bacon, de su cuerpo salió todo un mundo de ídolos demoniacos, que se expandieron por el mundo espiritual e inspiraron el materialismo del siglo XIX. 

Steiner dijo que el dragón, que estaba destinado a la muerte, adquirió nueva vida desde el siglo XV al XIX, a través de la observación y el experimento (GA 217). Añadió que las viejas religiones se han dejado conquistar por el dragón. Aceptan el dragón que mata al hombre, y al lado del dragón establecen un orden divino especial, abstractamente moral. Toda ciencia se ha convertido en una metamorfosis del dragón, toda la cultura externa también es un resultado del dragón. El mecanismo del mundo externo, que no sólo vive en la máquina, sino también en nuestro organismo social, puede llamarse correctamente un dragón. 

Los demonios también actúan en la vida cotidiana. Steiner dijo que los seres humanos están como poseídos […] por los poderes malignos, que confunden sus mentes (GA 204). Afirmó que cientos de demonios se crean a partir de los cuerpos astrales humanos en las mesas de juego y en las mesas de tomar el té, cuando se impone la propia opinión (GA 98). Pero esto lleva ocurriendo mucho tiempo, pues hace unos dos mil años, en El evangelio esenio de la paz está escrito que el hombre sin amor lanza palabras duras a sus hermanos, porque su obscuridad invita a Satanás y sus devas. 

Voy a citar otro ejemplo, del libro inglés Espejo de nuestra señora, del siglo XV: 

Un demonio dice a un abad: “Yo soy un pobre diablo y mi nombre es Titivillus. Mi oficio es llevar a Satanás a diario mil sacos llenos de errores y negligencias en sílabas y palabras, cometidos por órdenes suyas al leer y cantar. De lo contrario, seré duramente golpeado. Satanás guarda esos errores como pruebas contra las personas al momento de juzgar qué destino tendrán sus almas al final de sus vidas.” 

En este caso, Satanás es Ahrimán, y suele representarse en la pesada del alma o psicostasia, tras la muerte por el arcángel Miguel, apoyando un dedo en la balanza de los pecados. La pesada del alma ya se representaba en el antiguo Egipto, con Anubis o Thoth pesando el alma. 

Algo parecido ocurrió en muchas citas de mi libro, cuando no he puesto alguna palabra o frase, puse corchetes con puntos suspensivos dentro, pero al maquetar el libro, dejaron algunos sin puntos. No me di cuenta y eso puede confundir al lector. 

Steiner indicó otro ejemplo: los seres elementales que descienden de poderes ahrimánicos, toman posesión de los médiums y así invaden temporalmente nuestro mundo presente (GA 243).

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Respecto a las máquinas, Tomás de Aquino destruyó un autómata construido por su maestro Alberto Magno, afirmando que era diabólico. William Blake escribió a principios del siglo XIX que las fábricas de la naciente revolución industrial son obscuros molinos satánicos, dentro de un poema adoptado como himno por la Iglesia anglicana. Steiner afirmó que las máquinas tienen demonios ahrimánicos y que el destino de la Tierra física es convertirse en un mecanismo donde los humanos que queden estarán insertados en una tela de araña tecnológica. Thoressen Vio los átomos como arañas que pueden conectarse, pero con un punto de luz interna capaz de redimirlos con la consciencia humana (Encounters with Vidar, 2022).

Edgar Dacqué también advirtió: “Si dejamos que el conocimiento mecanicista y los objetos obtenidos con él, se hagan señores y demonios de nuestra existencia, y en su nombre matamos o dejamos marchitarse los verdaderos valores de la vida y del alma, entonces vamos al encuentro de la locura sin sentido generada por un espíritu humano que se engaña a sí mismo: estamos ante el colapso humano. [...] Surgirá un gran reino intelectual [...] y la naturaleza será dominada y sojuzgada en modo creciente [...] La humanidad irá de un descubrimiento a otro a un ritmo alucinante. [...] Se tratará de una potencia demoniaca, que una vez desencadenada no se cerrará más”. (La profondità della natura, 1944) 

Además de Goethe (en la segunda parte de Fausto) y Steiner, también Jacques Bergier dijo en 1963 (conferencia en el Odéon): “El inventor está poseído por un demonio y quiere volar por los aires o ver a través de los muros, aunque la ciencia haya demostrado que es imposible.” Pauwels y Bergier escribieron en 1970 (El hombre eterno): "El inventor pertenece al mundo de la acción [...] Es una mente impulsada por la voluntad del poder inmediato [...] En vez de erudito, hoy usamos el término 'investigador'. [...] El investigador pertenece a una raza diferente; está más estrechamente especializado y completamente orientado hacia el hacer. [...] Nuestra civilización [...] es tecnológica. [...] Lo que domina es el impulso del demonio de la acción." "Imaginación técnica [...], inteligencia inventiva [...], inteligencia creativa". "Prueba y error."
Y respecto al mal en la naturaleza, en este caso ahrimánico, dijeron: "No hay una sola invención útil que haya transformado nuestro mundo, que no haya hecho el mundo animal antes que nosotros. [...] El demonio del hacer está en todas partes y circula de un modo misterioso a través de toda la naturaleza."

Según Platón, los dioses crearon a los seres vivos y encargaron a los titanes hermanos Epimeteo y Prometeo que distribuyeran entre ellos sus capacidades. Epimeteo ("Quien piensa después" en griego) las repartió entre los animales: a unos les dio fuerza, a otros velocidad, a otros defensas naturales, a otros abrigo y a todos, distintos alimentos para asegurar su supervivencia. Pero gastó todos sus recursos y dejó al ser humano indefenso. Entonces Prometeo ("Quien piensa antes") robó a Hefesto (Vulcano en la mitología romana) y Palas Atenea (Minerva) el fuego y el conocimiento técnico, y se los entregó a los hombres. Pero los humanos, aunque intentaban construir ciudades, se destruían entre sí. Por ello, Zeus envió a Hermes (Mercurio) para repartir entre todos los hombres el sentido moral y la justicia.
Creo que el fuego de Atenea es el pensamiento y el de Hefesto es el fuego físico. Los animales se adaptaron a su medio. Steiner dijo que los instintos les hicieron encarnar antes que el ser humano y por tanto especializaron su cuerpo, mientras que el ser humano conservó su plasticidad, su independencia, cambiando de especialidad con el uso de distintos instrumentos. Según Steiner, Ahrimán estaría contento si el hombre fuera un animal. Los teósofos y Steiner identificaron a Prometeo con Lucifer, pero su conocimiento técnico es ahrimánico. En otra ocasión, Steiner dijo que los espíritus ahrimánicos excitan las pasiones. Creo que se refiere a los instintos animales instilados por Epimeteo. 

En la película televisiva de Bergier y Pauwels (Le président Faust, 1975), "Fausto había llegado en nuestros días a la presidencia de un grupo multinacional y su consejero Mefisto suprimió la aplicación de un producto alquímico que el grupo estaba a punto de adquirir, para que la humanidad continuara sufriendo las crisis de energía y las guerras del petróleo."

***

Volviendo a las máquinas, causaron muchos accidentes laborales hasta que se introdujeron en ellas controles de seguridad. El futuro mecánico de la Tierra fue predicho recientemente por James Lovelock, el autor de la teoría Gaia, de que la Tierra es un ser vivo y de ahí el nombre de la diosa de la Tierra (Gaia o Gea). Steiner ya había dicho que la Tierra es un ser vivo, y antes de él, James Hutton lo dijo en el siglo XIX. Lovelock añadió que la Tierra se autoregula, pero que ya es vieja. Steiner también dijo que la Tierra está muriendo. Lovelock llamaba ciborgs a los robots con inteligencia artificial. En 2019 escribió: 

“Cuando Gaia regule las condiciones químicas y físicas para mantener habitable la Tierra para los ciborgs, Gaia llevará un nuevo abrigo inorgánico.” “Probablemente la Gaia orgánica acabe muriendo”. “La nueva Gaia de las tecnologías de la información podrá disfrutar de una vida [,,,] más larga”. 

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Otros espíritus del mal de los que habló Steiner son los asuras. Thoressen escribió que los djinn (espíritus del desierto en árabe) son asúricos, pero neutralizó a uno con el signo de Micael (Demons and healing, 2018).

Los espíritus luciféricos actúan en el cuerpo astral, los ahrimánicos en el cuerpo etéreo, los asúricos en el cuerpo físico, alma consciente y yo (GA 107). El sol tiene su inteligencia o genio (Cristo) y su demonio (Sorat), uno de los mayores demonios ahrimánicos de nuestro sistema solar, también llamado el gran dragón (GA 104, GA 104a), que actúa en el alma consciente (GA 184) y sólo reconoce a dios padre (GA 346). Steiner añadió que los humanos materialistas están poseídos por demonios solares (soráticos), produciendo el comunismo ruso, cuya bestialidad se extenderá a toda la Tierra en 1998. (GA 346)

Respecto a esto, Juan de san Grial recibió en 2000 una revelación diciendo que el GULAG de Stalin se extenderá por toda la Tierra (El vencedor del GULAG). Ya Levington escribió en 1977 (Vodka Cola) que la cooperación entre EUA y la URSS podría llevar a un GULAG a escala planetaria.

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Steiner dijo que el espíritu santo es un nuevo espíritu: Lucifer resucitado, redimido, gracias al misterio del Gólgota (GA 107). Judith von Halle dijo que Lucifer permitió que la piedra arrancada de su corona por Micael tras su rebelión, se convirtiera en el cáliz del grial para contener la sangre eterizada de Cristo. (El descenso a los estratos de la Tierra, 2009)


[1] Sin embargo, en otras conferencias, Steiner llamó a Ahrimán el espíritu de la mentira. 

Entrevistas en el programa de radio PALABRA DE RUDOLF STEINER

El nagualismo a la luz de la antroposofía (2023) Lohengrin García
https://www.youtube.com/watch?v=rVUfS-gUVp8

En la órbita del espíritu (2025) Lohengrin García de Yzaguirre
https://www.youtube.com/watch?v=94Yi3YDNYDI

ARTÍCULOS NO RELACIONADOS CON MIS LIBROS

CARTA para miembros y amigos de La Comunidad de Cristianos Número 7 - Micael 2018

Cetáceos e Iniciados

Como dijo Goethe, todo lo material es sólo un símbolo. El mar simboliza el mundo donde nuestra
alma entra al dormir, que tiene varios niveles. Surgió después de que la Tierra unida a la luna se separó del Antiguo Sol, al principio de la época del continente desaparecido de Lemuria, antes de que existiese tierra firme. Más tarde, a mediados de la Era Primaria (Paleozoico, aún en la era lemúrica), se originaron los tiburones, grandes peces cartilaginosos con dentículos dérmicos
(pinchos en la piel) que duermen en el fondo del mar: su tipo (alma grupal) es influido por la gravedad y la oscuridad (es ahrimánico), aunque los peces más rápidos son los marrajos. Los tiburones nadan más o menos en línea recta con su aleta caudal vertical (son masculinos).
Los cetáceos son mamíferos marinos aparecidos en la era del continente siguiente: la Atlántida, también desaparecido. Respiran aire en la superficie del mar. Su cuerpo está arqueado y nadan onduladamente, como las olas, con su aleta caudal horizontal: se unen al agua (femenina), incorporan
una ―ondina‖ (ser invisible del agua) en su corporalidad. Algo parecido hacen los pingüinos cuando nadan a saltos.
Los delfines comen peces en aguas poco profundas. Son inteligentes y alegres: son influidos por la levedad y la luz. Eran animales consagrados a Apolo (dios del sol espiritual, según Rudolf Steiner).
Desde esa época salvaron a algunos marinos de morir ahogados. Recientemente salvaron a una familia de un tiburón blanco en una playa de Australia.
Las ballenas piloto pesan menos que los cachalotes y se sumergen más rápidamente  (hasta mil metros de profundidad en diez minutos): armonizan la gravedad y la levedad, son como iniciados espirituales modernos crísticos, que rápidamente se sumergen en las profundidades subconscientes de sí mismos y en ese abismo detectan los antiguos monstruos informes enraizados en la voluntad: lujuria, gula, ira, codicia, envidia, pereza, soberbia (los pecados capitales). Entonces los suben rápidamente a la superficie de la clara consciencia, venciéndolos y tomando su energía: transforman el mal en bien.
Rudolf Steiner dijo en La reaparición de Cristo en lo etérico y en El misterio del Gólgota y sus etapas preparatorias, que cuando la Tierra-luna se separó del Antiguo Sol, una parte del alma humana (del hombre primordial, Adam Kadmon) quedó en el sol. A partir de la era lemúrica, para compensar los ataques luciféricos y ahrimánicos contra el ser humano, dicha alma recibió a Cristo, y en la era atlante fue transformándose en dioses griegos. A finales de dicha era, el dragón-serpiente Pitón (cuya voluntad la daban a conocer las pitonisas, por ejemplo, en Delfos, el santuario que da nombre a los delfines), separó el pensar, el sentir y el querer humanos. Entonces el alma humana prístina se metamorfoseó en Apolo y Cristo entró de nuevo en ella para vencer al dragón. Para ello, ella se transformó en el monstruo y armonizó esas tres fuerzas del alma humana. Desde entonces los oráculos los dieron sibilas y eran interpretados por sacerdotes. Steiner compara esta victoria a cuando Sigfrido mató al dragón Fafnir y bebió una gota de su sangre, pudiendo así entender la lengua de los pájaros.
Unos grabados de El Tajín (capital totonaca del México prehispánico) representan un gran pez que sube desde el fondo del mar. Otro grabado del mismo sitio arqueológico muestra a Xolotl (el dios perro, doble del dios Quetzalcoatl, que cambia de forma) bajando a la profundidad marina y enfrentándose al monstruo de la Tierra (representado por un caimán). Otros aún representan a un sacerdote nagual sumergiéndose en el fondo del mar, donde se transforma en monstruo y vuelve a emerger recuperando su forma humana (véase Piña y Castillo, 1999: Tajín. La ciudad del dios Huracán).
En el cuadro de Rafael El arcángel Miguel derribando al diablo (en el Louvre), Micael flota; su sonrisa y sus ojos son tiernos y graciosos: la misma expresión que la de la Virgen de las Rocas (cuadro de Leonardo da Vinci del mismo museo, otro pintor del Renacimiento italiano, que fue el re-despertar consciente del alma sensible, pues entonces empezó la época del alma consciente e Italia desarrolla el alma sensible). Es también la sonrisa de los delfines.
                      Álvaro García (Lohengrin), doctor en biología. Sueca-Valencia

CARTA DE LA COMUNIDAD DE CRISTIANOS EN ESPAÑA NÚMERO X 2020

El coronavirus, la peste y Rudolf Steiner

Por Álvaro (Lohengrin) García

Aristóteles nos enseñó que los fenómenos tienen cuatro causas: material, eficiente (agente), formal y final (propósito). En el caso de una casa, serían, respectivamente, los materiales, los albañiles, el arquitecto y los futuros habitantes. Más recientemente, Steiner nos enseñó que hay fenómenos sintomáticos que pueden ser resultado de la confluencia de varios factores (cada uno con su cadena causal).
Respecto a la causa material (el virus), se han barajado estas hipótesis: que procede de animales, que escapó del laboratorio vírico de Wuhan mientras se hacía una vacuna contra el SIDA, que es un arma
biológica de EEUU llevada en los juegos militares de octubre de 2019, que es una contaminación de la vacuna contra la gripe y que es un deshecho genético celular en respuesta a la perturbación por campos electromagnéticos artificiales.
En 1347, la epidemia de peste bubónica o negra llegó desde Mongolia a Venecia a través de comerciantes y se extendió por Europa. Hay una pintura de la época donde se ve gente llevando ataúdes, lo que recuerda lo que ocurrió en marzo en Bérgamo (situada entre Milán y Venecia), la ciudad de Italia con más muertos debido a la epidemia del coronavirus Covid-19, llegada desde China (que tiene frontera con Mongolia). Rudolf Steiner dijo:
«La migración de los hunos y de los mongoles que se vertió desde Asia a Occidente. Los mongoles eran rezagados de los atlantes. Mientras que los indios, los germanos y otros pueblos progresaron, los mongoles se habían quedado atrás. Igual que los animales se separaron del camino evolutivo humano, ciertos pueblos y razas inferiores cayeron atrás. Los mongoles eran atlantes cuyo desarrollo físico tomó un curso descendente. En [sus] cuerpos astrales [...] puede verse mucha substancia astral en descomposición. Cuando los mongoles cayeron sobre los alemanes y otros pueblos Centroeuropeos, crearon una ola de pánico. Estas emociones pertenecen al cuerpo astral y bajo tales condiciones florecerán substancias astrales podridas. Así los cuerpos astrales de los europeos se infectaron y en generaciones posteriores la infección salió al cuerpo físico, afectando [...] a grupos enteros. Emergió como lepra, esa terrible enfermedad que trajo tanta devastación en la edad media. [...] La biblia contiene un dicho [...] frecuentemente malinterpretado, cuando habla de que Dios visita los pecados de los padres en sus hijos hasta la tercera y cuarta generación. Esto no se refiere a las encarnaciones sucesivas de los individuos, sino a un karma que afecta a generaciones enteras.» (GA 95)
En 1918 hubo una pandemia de «gripe española» y una de las cepas letales del virus causante pudo estar en Madrid (https://es.wikipedia.org/wiki/Pandemia_de_gripe_de_1918), la comunidad con mayores muertes por coronavirus en España. Rudolf Steiner dijo sobre la gripe española: «Externamente, es verdad que ciertos bacilos están conectado con la presente epidemia de gripe. Pero si es verdad, por ejemplo, que las ratas son portadoras de la peste bubónica, uno no puede decir que las ratas sean responsables de la peste. La gente siempre ha imaginado que la peste bubónica fue extendida por ratas. Pero por supuesto los bacilos como tales no están conectados en absoluto con las enfermedades. [...] Igual que tras los síntomas de la historia tratamos con experiencias psíquicas y espirituales, así también tras los síntomas somáticos tratamos
con experiencias de orden cosmológico. ¡En otros casos, por supuesto la situación será diferente! Lo [...] importante aquí es el curso rítmico de los eventos cósmicos [...]: ¿en qué constelación estábamos viviendo cuando, en la década de 1890, la epidemia actual de gripe apareció en su forma benigna? ¿En qué constelación cósmica estamos viviendo en la época actual? ¿En virtud de qué ritmo
cósmico la epidemia de gripe de los 90 aparece hoy en una forma más aguda? Igual que hemos de buscar un ritmo tras una serie de síntomas históricos, debemos buscar un ritmo tras la aparición de ciertas epidemias.
En las regiones de sulfataras de Italia, uno sólo necesita mantener una llama sobre un agujero de fango e inmediatamente escapan gases y vapor del volcán durmiente. Esto muestra que si uno ejecuta cierta acción sobre la superficie de la Tierra, la naturaleza reacciona [...]. ¿Consideran imposible que algo que tiene lugar en el sol —ya que sus rayos están dirigidos diariamente hacia la Tierra— influya las emanaciones de la Tierra y esté relacionado con la vida del hombre, y que esta reacción varíe según las distintas localidades geográficas?
[...] La afirmación de que la inclinación del hombre a recurrir a la guerra está conectada con la apariencia periódica de manchas solares es, por supuesto, considerada absurda. Pero llega un punto
en el que frases de este tipo dejan de ser absurdas, cuando ciertas manifestaciones patológicas en la vida emocional se ven conectadas [...] con la apariencia periódica de manchas solares. Y cuando
pequeñas criaturas, estos tiranos diminutos —bacilos o ratas— realmente transmiten de un ser humano a otro algo que está relacionado con el cosmos, entonces esta transmisión es sólo un fenómeno secundario. Esto puede ser fácilmente demostrado [...] Los hombres sólo conseguirán resultados en la esfera de la salud, la higiene y la medicina, si estudian síntomas [...] cosmológicos.
Pues las enfermedades que sufrimos en la Tierra son visitaciones del cielo.» (GA 185) «Los períodos de manchas solares están asociados con todo tipo de epidemias y similares en la Tierra. [...] Los eventos de los últimos cinco a seis años [...] son solo las proyecciones, las sombras de lo que está sucediendo en todo el cosmos.» (GA 196, 1920) 
Continúa diciendo algo que podemos comparar con la creencia medieval católica y la creencia yihadista actual de que este coronavirus es un castigo de Alá:
«Para comprender esto hemos de abandonar las ideas preconcebidas [...]. Tenemos una explicación fácil: Dios es omnipresente... pero mientras reconoce la presencia de Dios en la historia, hoy la humanidad es incapaz de explicar los numerosos fenómenos retardatarios o dañinos [...]. Y cuando enfrentamos una situación como la de los últimos cuatro años [la primera guerra mundial], entonces este asunto del único dios en la historia se vuelve extremadamente dudoso, pues este dios [...] tiene el curioso hábito de multiplicarse y cada nación defiende a su dios nacional y provoca a otras naciones reivindicando la superioridad de su propio dios. Y cuando [...] permanecemos [...] apegados a este dios único, entonces este mismo dios inflige una enfermedad sobre nosotros.
Pero cuando podemos elevarnos a la idea de la trinidad de Dios-Lucifer-Ahrimán [...] en el mundo suprasensible tras los síntomas históricos, entonces sabemos que esta trinidad está presente en el
universo cósmico, entonces no hay necesidad de apelar al «buen Dios». Entonces sabemos que el cielo visita la enfermedad sobre nosotros en virtud de la asociación de ésta con la Tierra.» (GA 185)
Se ha confirmado una relación entre el mínimo del ciclo de once años de manchas solares y la correspondiente baja radiación solar en 2019-2020 con la Covid-19 y otras infecciones virales y bacterianas (https://urbancoldspots.blogspot.com/2020/03/pandemia-globale.html) 
Steiner indicó que el arcángel Miguel (Micael) es regente del sol y que las manchas solares son debidas a Ahrimán (el dios de la oscuridad del que habló Zaratustra o Zoroastro) (GA 237). El mínimo de manchas solares de 2019-2020 podría ofrecer una oportunidad de acción micaélica, una especie de «purga».
Steiner también mostró otras influencias cósmicas sobre la gripe: «Epidemias [...]: en todas las personas con disposición a perturbación y daño de los ritmos cefálicos y torácicos, que encuentran su expresión más cruda en el ritmo respiratorio, hay una tendencia a ser muy afectados por ciertas condiciones atmosféricas y extra-terrestres. Otros, cuyo sistema respiratorio es congénitamente sano, son capaces de resistir [...] Supongamos una estación invernal en la que hay una poderosa influencia [...] de los planetas exteriores (Marte, Júpiter y Saturno) sobre la actividad solar. Esta constelación [...] actúa muy distintamente que si la acción del sol no tiene trabas:
cuando Marte, Júpiter y Saturno están a mayor distancia. En tal invierno, las condiciones atmosféricas diferirán de lo normal [...] Tales condiciones cósmicas fortalecen considerablemente la inclinación a regularizar [el] ritmo [entre el tórax y la cabeza] Pero sobre personas cuyo ritmo es irregular, estas influencias [...] lo perturban aún más. Así, todos los que tienen esta disposición y residen en las partes de la Tierra bajo la influencia especial de esa constelación, son susceptibles de las dolencias agrupadas bajo el nombre de gripe.»» (GA 312)
En el caso de la Covid 19, se unen más factores cósmicos: aunque ya existía en marzo de 2019 en Barcelona y en agosto de 2019 ya hubo enfermos en Wuhan, los primeros casos claros se dieron en españoles y muchos franceses participando en los juegos militares de dicha ciudad, cuya clausura (27 de octubre de 2019) coincidió con el máximo acercamiento (perigeo) de Urano a la Tierra (https://www.planetariodecozumel.org/copiade-septiembre-2019-1), cuyo periodo orbital es de 84 años (la vez anterior fue en 1935, coincidiendo con la pandemia de gripe de 1933-1935) (https://www.investigacionyciencia.es/revistas/investigacion-y-ciencia/un-xito-en-la-lucha-contra-el-alzhimer-706/y-se-le-llamgripe-espaola-15313). 
Steiner afirmó que «Cuando un planeta está relativamente cerca de la Tierra, — [estamos] en una relación especial con el planeta.» (GA 323). Y consideró que Urano y Neptuno no pertenecen a nuestro sistema solar: son como cometas domesticados. Aparte de Urano, el 12 de enero de 2020 Saturno y Plutón entraron en conjunción (lo que ocurre una vez cada 36 años) en Capricornio, la cual duró hasta que se sumó Júpiter en abril. El 29 de abril fue el máximo acercamiento del cometa Atlas a la Tierra (cuyo periodo orbital es 4400 años). A esto se le añade en Europa la coincidencia de la cuarentena de confinamiento con los cuarenta días de cuaresma hasta pascua de semana santa.
Los virus de la gripe (en su mayoría coronavirus) suelen venir de animales (aves, cerdos, murciélagos...), a quienes no causan enfermedades. El SARS-Cov-2 actual pudo proceder de un murciélago del mercado de animales comestibles de Wuhan. En el mundo ha habido muchos casos en mataderos y empresas cárnicas. Steiner dijo: «Lo malo de comer carne es el efecto duradero de dañar y matar animales. Estos animales martirizados regresan en forma de criaturas que vuelven sus fuerzas contra los cuerpos de los descendientes de los que una vez los mataron. Las bacterias son animales torturados, matados y comidos, reincorporados». (GA 266)
Por otro lado, también dijo Steiner: «Las grandes leyes del karma de la humanidad [...] determinan que el hombre adopte medidas [higiénicas] en un momento particular. Los seres humanos no [las adoptaron] en tiempos anteriores porque las epidemias —que ahora serán desterradas por medidas higiénicas—, eran necesarias» (GA 120) Pero la higiene no desterró al coronavirus.
El doctor Tom Cowman, también basado en la antroposofía, afirmó que las epidemias de gripe se deben a la tecnología eléctrica, y el coronavirus sería un deshecho genético celular en respuesta al 5G: no habría contagio, sino simultaneidad. Puede ser otro factor, pues en Italia el «paciente 0» vino de China pero no tenía el virus, y al principio en China se dijo que no hay contagio entre humanos. Sobre el contagio, Steiner puso el ejemplo de la tuberculosis: «La invasión del cuerpo humano por bacterias patógenas es sólo un resultado de tendencias primarias [...] La tuberculosis es infecciosa bajo ciertas condiciones. [...] Cualquier individuo altamente tuberculoso afecta a sus semejantes: [...] el efecto se convierte en causa. [...] Supongan que me
encuentro con un amigo [...] Está triste [...] porque ha perdido a uno de sus amigos: murió. [...] Me entristezco con él [...]: la relación entre mi amigo y yo es la condición para que haya este contagio.» (GA 312)
De 1914 a 1918 murieron muchos millones por la primera guerra mundial y sobre todo por la gripe española de 1918-1919, la mayoría de edad entre 20 y 40 años. Sus picos de mortalidad fueron primavera y otoño: rebrotes estacionales unidos al ciclo anual de dormir y despertar de la Tierra (Steiner, GA 201). De hecho, mi sensación al salir de casa a finales de marzo de 2020 era como salir durante la primera nevada del año en un paisaje solitario, o como despertarse en medio de la noche sintiendo en el silencio cómo el cosmos absorbe sagradamente nuestros cuerpo astral y ego, algo que ocurre sobre todo en navidad. Quizás enfermaron quienes tenían poca vitalidad para aguantar este tirón (los ancianos ya están algo separados de su cuerpo etéreo). Y en una segunda ola quizás enferman quienes no soportan el regreso completo al cuerpo físico.
Steiner dijo en la época citada que las fuerzas de los cuerpos etéreos jóvenes difuntos podían usarse para el bien o para el mal (GA 159). Pero la Covid 19 ha matado sobre todo a ancianos, cuyas fuerzas etéricas han sido ya gastadas, muchos de 80 años o más. Steiner constató en 1918 que el límite de la vida humana normal eran 80 años (GA 184), por encima de la misión humana dada por las estrellas hasta los 72 años, correspondientes a un día del año platónico (ciclo de precesión de equinoccios de 25920 años) (GA 294): el paso de una estrella. Habló de excepciones como Michelet y Goethe, pues activaron fuerzas rejuvenecedoras (GA 293). Algunos dicen que sólo han muerto con Covid 19 los que iban a morir de todas formas en un año por neumonía y otras enfermedades [eso se comprobó tras la publicación de este artículo]. Eso encaja con lo que dijo Steiner sobre la gripe en 1920: «Un desorden como la gripe ha adquirido indudablemente extraños rasgos en su forma reciente; el poder de despertar enfermedades latentes a las que el organismo individual tiene tendencia, pero que podrían haber permanecido escondidas toda la vida. Estas tendencias mórbidas latentes son desveladas, como si dijéramos, cuando el paciente es atacado por gripe» (GA 213). También dijo anteriormente que la Tierra vive gracias a las fuerzas de los cadáveres humanos (GA 293).
Vivimos por primera vez en la historia una cuarentena (confinamiento) mundial, tras 70 años de crecimiento invasivo tecnológico y mercantil. Ha disminuido la contaminación (por la parada de coches, aviones y fábricas), y la emisión de CO2: las aguas de Venecia recuperaron su transparencia, acercándose delfines; corzos entraron en muchos parques europeos, caballos se asilvestran en Sierra Nevada, en los céspedes las setas pudieron completar sus anillos de hadas...
El síntoma principal de Covid 19 es neumonía (con fiebre), seguida de gran reacción inflamatoria de los pulmones (efecto luciférico), rigidificándolos y soliendo matar por asfixia (efectos ahrimánicos, según Steiner: GA 191). También murieron asfixiados (esta vez a través de asesinos institucionales) George Floyd en EEUU, Adama Traoré en Francia, Ilias Tahiri en España y, en la primera mitad del siglo XX, muchos grupos de presos inocentes en el GULAG ruso.
El origen de la neumonía según Steiner es el cuerpo astral (véase GA 107). Por otro lado, otro factor de la epidemia podría ser que: «Los hechos de seres suprasensibles yacen en la base de enfermedades que se propagan rápidamente [...] La causa yace en la falta de escrúpulos que [algunas] almas han desarrollado durante su vida [...] ¡Viendo cuánta gente es [...] perezosa, encontrarán que Ahrimán puede esperar un número muy grande de reclutas! [...] Si sabemos por qué estamos bajo el yugo de los malos espíritus que traen enfermedades epidémicas, también sabemos qué buenas cualidades se requerirán en nuestra próxima vida para realizar un ajuste cósmico que anule el mal». (GA 140)
La epidemia actual se propagó como una ola desde extremo oriente hasta extremo occidente (América). Steiner dijo que las religiones y las civilizaciones nacieron en oriente y mueren en occidente. Han muerto más de medio millón de personas en el mundo, de las cuales en España unas 28000 tenían el genoma del virus (analizado por PCR); pero durante la epidemia hubo casi 50000 muertes en exceso comparadas con la media de otros años, contando las ocurridas en residencias
y domicilios con síntomas diagnosticados sin pasar pruebas genéticas, así como posibles fallecimientos en Barcelona que no se comunicaron, y por otras causas que no se trataron en hospitales. [Luego se comprobó que el exceso de muertes en 2020 respecto a 2019 no fue de 22000, sino de 17700]
Respecto al impacto social y las medidas sanitarias a tomar en estos casos, Steiner dijo: «Ocurren efectos sociales si un número grande o pequeño de gente está obligado a ausentarse de su trabajo por enfermedad, si toda una región es afectada o no [...] La higiene aquí juega una parte inmensa en la vida social. [...] La infección [es] un factor en las epidemias. Y aquí las normas externas no sirven; lo único que sirve es educar [...] hombres y mujeres capaces de reunirse con médicos que intenten explicar medidas profilácticas con comprensión.» (GA 314) Creo que esta actitud es parecida a la de Suecia durante esta pandemia [inmunidad de rebaño].
Al salir de casa durante el confinamiento, en el paisaje solitario sentí la sombra del ángel exterminador que en Egipto sólo atacó las puertas que no tenían el signo del pueblo de Moisés: la naturaleza se liberó del peso humano. Yo palpaba una tensión mágica.
Los seres de los elementos de la naturaleza, que ya se habían rebelado y desencadenado antes del Covid19, provocando catástrofes en protesta contra la invasión y destrucción de la naturaleza causada por la tecnología (como incendios auto-alimentados por el viento, únicos hasta entonces) y prohibiendo la acción externa humana. Llegó un día en que la naturaleza dio permiso al ser humano para empezar a salir, pero no acabó el castigo: el 30 de marzo hubo un incendio forestal en China con 19 muertos, en mayo se incendió una nave de plásticos en Segovia, una empresa que fabrica desinfectantes en Sabiñánigo sufrió otro incendio, una empresa de polímeros en la India sufrió otro incendio y fuga de gas letal, en Venecia se incendió otra fábrica química...
Toda acción es seguida de reacción, pero igual que Steiner esperó que la gente aprendiera de la primera guerra mundial, esperemos que suficientes personas superen el egoísmo, se desidentifiquen del productivismo y consumismo extremos, valoren externamente las cosas sencillas, y aprendan internamente a afrontar la soledad espiritualmente, por introspección, meditación, lectura y desarrollo del alma, sin caer en la adicción a los ordenadores, sino usándolos conscientemente.
La humanidad no aprendió aquella vez, hubo dictaduras y Steiner profetizó la segunda guerra mundial (GA 202). Esta primera ola de Covid 19 puede ser también un primer aviso.

Boletín de la Sociedad Antroposófica en España. Primavera 2021

FILOMENA Y EL CORONAVIRUS: DOS REACCIONES DE LA TIERRA-GAIA?

por Alvaro (Lohengrin) García

Podríamos comparar la Tierra a un gran árbol, cuya madera sería la parte mineral, muerta. James
Lovelock en su teoría Gaia (la diosa griega de la Tierra, Gea), mostró que la biosfera se comporta como un ser vivo (algo que ya había dicho Rudolf Steiner), autoregulando su composición y temperatura atmosférica para mantener máxima biodiversidad. Lovelock explicó que, como el sol va aumentando su temperatura por radiación, la superficie terrestre ha ido calentándose, pero Gaia lo ha contrarrestado con glaciaciones. En el último millón de años hubo muchas glaciaciones, lo cual interpreta este autor como que a Gaia el «termostato» ya no le funciona bien. El sensor de este termostato sería la concentración de gases de efecto invernadero en la atmósfera (como el
anhídrido carbónico y el metano). Nos encontramos en un periodo interglaciar. Antes de hablarse del calentamiento global, los climatólogos afirmaron que según el intervalo entre las últimas glaciaciones (unos diez mil años), la próxima era glaciar es inminente.
La borrasca Filomena —nevada que heló la mayoría de España varios días a partir del 7 de enero de 2021—, el viento helado que azotó en febrero el Este de Europa (la «Bestia del Este»), las grandes nevadas de Estados Unidos ese mismo mes, por un lado; por otra parte la enfermedad Covid 19 —contra la que empezó a lucharse en China un año antes, el 7 de enero de 2020 y confinó a la mayor parte del mundo durante meses, permitiendo a la naturaleza recuperarse de la invasión
humana (véase mi artículo en el Boletín de la SAE del verano 2020 [publicado antes en la Comunidad de cristianos])—: ambos tipos de hechos podrían ser dos reacciones de Gaia para que la humanidad se externalice menos y vuelva a aumentar la biodiversidad.
Ya Steiner nos enseñó que la tierra invernal cubierta con su manto de cristales celestes de nieve pura, regenera la naturaleza (GA 348).
Cua ndo se comentaba la posibilidad de una próxima glaciación, tuve un sueño consciente: dos tigres (uno blanco y otro negro) estaban en un corral, con una valla poco alta. De repente, un gamberro empezó a arrojarles tizones y antorchas encendidas. Los tigres se pusieron nerviososy el blanco estaba a punto de saltar la valla. Yo grité, desesperado: ‘¡El tigre blanco, el tigre blanco!’, y me desperté. Me di cuenta de que el tigre blanco era la próxima glaciación saltando desde el polo norte (¿la corriente de chorro ártica?). El gamberro es claramente la quema de carbón, petróleo y bosques (incendios provocados directa o indirectamente).
La perturbación del clima fue prevista por Steiner: ‘Si el hombre no vitaliza sus pensamientos, si persista en albergar meramente […] pensamientos muertos, destruirá la Tierra […] La destrucción empieza con el elemento más altamente rarificado: el calor. Y en la quinta época postatlante [actual] el hombre [puede] arruinar la atmósfera calórica de la Tierra a través del desarrollo creciente de pensamientos puramente intelectuales.’ (GA 222)
Por otra parte, cada solsticio de invierno, la Tierra ha inhalado completamente su alma, compuesta de los seres de los cuatro elementos de la naturaleza, y nace en ella el impulso de Cristo, madurando hasta la pascua primaveral.’ (Steiner, GA 223) ‘El nacimiento de Jesús podría comprenderse de la mejor forma por el hecho de que tuvo lugar en navidad, cuando la Tierra está habitada por su alma entera’ (GA 226) ‘La nieve [es] el vestido que la Tierra se pone para aislarse del cosmos y desarrollar una vida individualmente independiente’ (GA 276). ‘Gabriel arriba, con su mirada suave y amorosa, y su gesto de bendición, vistiendo su ropa de nieve en las nubes de invierno.’ (GA 229) ‘Los copos de nieve que caen, […] en cada uno de [ellos] hay un reflejo de una gran parte del cosmos, […] con este agua cristalizada caen por todas partes reflejos de partes de los cielos estrellados a la Tierra’ Pero en el mismo ciclo de conferencias dijo: ‘En los cristales invernales de nieve tenemos el signo exterior del espíritu que está continuamente muriendo en la materia.’ (GA 232) Filomena llegó el 7 de enero. Podría verse como el regalo de los reyes magos a España: el manto regio de armiño para que reciba al mesías real, Jesús de Belén. Pero sus efectos adversos (como la muerte de muchos pinos) podrían compararse con la matanza de los inocentes por parte de Herodes. Steiner asoció este tipo de daños a los gigantes del hielo de la mitología nórdica: ‘Los Jötuns, los seres gigantes. Cuando [el druida] miraba dentro de la naturaleza raíz de una planta, bajo el suelo, donde vivían las fuerzas de la luna, allí encontraba al ser elemental en sus verdaderos límites [gnomos en invierno]. Pero los seres estaban siempre tratando de salir y crecer gigantescamente. Eran las fuerzas de la raíz de las plantas, sueltas, las que vivían dentro de la escarcha, mientras barría la superficie de la Tierra con sus gigantescas fuerzas, actuando destructivamente […] Estudiaron lo que los gigantes de la escarcha […], si eran liberados, hacían a las plantas. […] Los gigantes […], los enemigos de los dioses.’ (GA 228)

***

Tras publicar estos dos artículos (sobre el coronavirus y luego también Filomena), me enteré de que Lovelock dijo en una entrevista que la Covid 19 podía ser la primera reacción de Gaia contra la expansión humana, y que la próxima vez lo hará con más fuerza. Ya en el primer artículo hablé de la reacción de la naturaleza, y en el segundo de la de Gaia. También añadiría el apagón de España del 18 de abril de 2025.
Una explicación alternativa la dio el doctor Luis Felipe Espinosa, según las cinco leyes biológicas aplicables a la medicina, descubiertas por el doctor Hamer: no habría habido contagio, y si hubo virus, sería un efecto de la causa verdadera de las muertes, que habría sido el miedo provocado por quienes han manejado esta crisis mundialmente (algo similar al miedo contagioso a los mongoles del que habló Steiner).  La sección médica del Goetheanum (de la escuela libre superior de la ciencia del espíritu, en la Sociedad Antroposófica) también incluyó el miedo en las causas de la "pandemia".
Los antropósofos Judith von Halle (The coronavirus pandemic, 2020) y Thoressen (Encounters with Vidar, 2022) afirmaron que la substancia de este coronavirus es asúrica. Halle escribió que la pandemia fue el karma de la humanidad: quienes absorbieron el materialismo en el siglo XIX o XX, reencarnaron ahora con sus efectos en el cuerpo etéreo. Añadió que es un ataque de Sorat contra el yo.

BOLETÍN 29 PRIMAVERA 2023
20 / 03 / 2023 / SOCIEDAD ANTROPOSÓFICA EN ESPAÑA
COLONIALISMO Y EMBRIOGÉNESIS PLANETARIA

Álvaro (Lohengrin) García

Desde que empezó el colonialismo europeo de culturas menos racionalistas, cuando Alejandro Magno conquistó países asiáticos; y sobre todo desde que Colón fue a América, la Tierra podría compararse con muchos huevos fecundados en desarrollo: arriba están las pequeñas células del polo animal (polo de la forma), mientras las grandes células del polo vegetativo (polo de la substancia), llenas de nutrientes, ocupan el ecuador y el hemisferio sur.
De igual manera que el polo animal se nutre del vegetativo para formar el embrión, la civilización industrial del hemisferio norte ha absorbido los mayores recursos naturales del resto de culturas, llamadas tercer mundo o países en vías de desarrollo, como materias primas, para elaborarlas. Steiner habló de lo necesario que fueron los recursos americanos para la expansión europea.
Pero la asimilación (absorción y transformación) también ha ocurrido con seres humanos (por ejemplo, los esclavos subsaharianos llevados a América), con valores espirituales (por ejemplo de la India) y culturales (por ejemplo de África a Estados Unidos de América, la música del góspel, derivada de cantos de esclavos, y en sus descendientes, el jazz el blues y el rock; de África a Europa las máscaras en el arte abstracto de Picasso). Al mismo tiempo, en esos países se ha ido imponiendo la civilización occidental.
En el último siglo, el «calentamiento global » va acompañado de un movimiento inverso: la inmigración (kármica) desde países más cálidos que Europa o que los Estados Unidos de América, provocando también una absorción cultural de su carácter más sensual (como la música y bailes iberoamericanos).
Steiner dijo que, si a un nativo de otra cultura se le intentaba educar en la cultura europea, se provocaba su muerte. Consideraba negativa la inmigración de las colonias africanas a Francia.
En otras conferencias, habló de cómo la consciencia (astralidad) se alimenta de la vitalidad, y de cómo el pensamiento del polo neuro-sensorial humano puede bajar al metabolismo y los miembros
para darles luz, mientras que la voluntad de éstos puede subir al pensamiento para darle calor. Creo que esto también es análogo al proceso mundial.
Finalmente, aunque hay una analogía entre cómo lo neuro-sensorial humano se infiltra en el metabolismo y los miembros, con la Conquista de América y el colonialismo, estos últimos, aunque fueran necesarios, causaron mucho dolor: la desaparición de otras culturas y la injusticia social entre el norte y el sur.
https://biologiaiv.webs.com/6.%20Desarrollo%20y%20comunicaci%C3%B3n.pdf

Boletín de la Sociedad Antroposófica en España. Primavera-2021
POEMA

BLANCO Y ROSA

Alvaro (Lohengrin) García

En plena muerte invernal,
mucho árbol parece igual,
aunque su silueta,
esquelética,
recuerde algo familiar.
Pero al final de febrero,
de repente florecen,
aparecen,
antorchas de llama blanca,
copos, nieve floreciente:
los almendros se destacan,
bendiciendo con pureza
al hombre y la fría tierra.
Pronto la rueda del sol
llama cerezos a escena,
pintando de rosa amor
la invernal blanca pureza.
Cientos de ojos florecientes
ruegan que el hombre los mire
para que así se liberen
cuando al final se marchiten.
Ambas flores son de Venus,
son cinco puntas de estrella,
formadas y coloreadas
por espíritus de la naturaleza.
¡Gracias, frutales en flor!
Eleváis nuestra consciencia
¡Gracias, cerezas y almendras!
Del ser humano dulzor.
¿Y qué si alguna flor muere
por una helada tardía?
Este espejo del árbol de la vida
aún dará almendras mejores.
El cerezo da su fruta
al hombre y al animal,
para que, al tirar el hueso,
germine en otro lugar.
Cumple, pues,
el precepto del Edén:
no mates para comer.

***

El cuatro de marzo de 2026 me absorbí en la belleza de las flores blanco y rosa del almendro principal del poema, y sentí por primera vez el amor de las hadas que las pintan. Steiner dijo que el ser humano debería liberar a los seres elementales con su mirada clarividente. Pero hay que tener cuidado de no enamorarse de un hada. Después sentí lo mismo mirando un sauquillo (árbol cuyas pequeñas flores blancas compuestas parecen bolas de nieve). Y luego igual mirando una montaña nevada. Las flores y la nieve parecen puertas a Tir-na-moe (el paraíso celta irlandés).